Cuando miramos las turbulencias del mercado en 2025, una imagen clara comienza a emerger: quien controla la potencia de cálculo, controla el futuro de la productividad; quien domina el BTC, controla el anclaje final del valor. Esto no es solo una revolución tecnológica, sino una gran obra sobre la redistribución de la riqueza y el poder.
En 1859, la varilla de perforación de petróleo en Pensilvania tocó la arteria de la civilización industrial moderna, cambiando el panorama global de los dos siglos siguientes. Hoy, cables de fibra óptica que se extienden hasta los centros de datos globales están redefiniendo el orden económico de la misma manera. Solo que esta vez, lo que fluye no es un líquido negro, sino la potencia de cálculo que brilla en las obleas de silicio; y el "oro" de la nueva era son los activos digitales en la cadena.
En 2025, el mercado experimentó una volatilidad intensa y por encima de las expectativas. La política arancelaria radical de Trump provocó una migración en las cadenas de suministro globales, el oro rompió históricamente la barrera de dólares, mientras que el mercado de criptomonedas en @E5@