La industria de las criptomonedas está en un momento crucial para la regulación, con una alineación política única que favorece la gobernanza de activos digitales. Patrick Witt advierte que la inacción podría conducir a regulaciones futuras más estrictas, abogando por esfuerzos legislativos inmediatos y pragmáticos, como la Ley CLARITY, para asegurar el progreso.