En los últimos años, los criptoactivos y su tecnología subyacente, blockchain, han atraído una atención generalizada en todo el mundo, planteando desafíos no solo a los mercados financieros tradicionales, sino también a los gobiernos y organizaciones internacionales para traer problemas regulatorios. El Fondo Monetario Internacional (FMI), como organización autorizada en el ámbito financiero mundial, ha prestado atención al desarrollo de la tecnología financiera y su impacto en el sistema financiero mundial. Su relación con los criptoactivos es más complicada: por un lado, el FMI, como producto del sistema de Bretton Woods, puede “influir” en las políticas económicas e incluso en los sistemas económicos de los países receptores a través de la asistencia económica condicionada, y algunos países en desarrollo a veces se sienten “oprimidos por las normas del FMI y el dogma neoliberal” y tratan de “escapar del control del FMI” sustituyendo las monedas fiduciarias por criptomonedas; Por otro lado, los criptoactivos afectarán en cierta medida a la estabilidad económica de los países en desarrollo con economías débiles, por lo que es necesario establecer un sistema regulatorio sólido. En este contexto, la actitud regulatoria del FMI hacia los criptoactivos es de especial importancia y se ha convertido gradualmente en el foco de atención dentro y fuera de la industria. Este artículo utilizará esto como punto de partida para revisar la evolución de los documentos regulatorios de criptoactivos del FMI y discutir el desarrollo de las políticas regulatorias de criptoactivos en la “era post-invierno”.
I. Atención y evaluación inicial
En 2013, el FMI publicó su primer informe sobre la moneda virtual, en el que se analizó en profundidad el concepto, las características, los riesgos potenciales y las cuestiones regulatorias de la moneda virtual. El informe define una moneda virtual como: “un activo digital que está protegido con criptografía y se realiza mediante una red peer-to-peer”. Y señaló además que las monedas virtuales no dependen de ninguna autoridad central para su emisión y regulación, sino que se emiten y verifican a través del mecanismo de consenso de las redes informáticas. Esta descentralización hace que las monedas virtuales sean resistentes a la censura, de bajo costo y de alta eficiencia. El informe analiza el impacto de las monedas virtuales en la estabilidad financiera, la política monetaria, la innovación financiera y más, y también analiza los desafíos regulatorios asociados con las monedas virtuales. Debido a la popularidad y el rápido desarrollo de las monedas virtuales, los reguladores deben tomar medidas rápidas para regular este mercado. Sin embargo, la naturaleza transfronteriza y descentralizada de las monedas virtuales dificulta la regulación. Los países deben formular las políticas regulatorias correspondientes de acuerdo con las características y los riesgos de las monedas virtuales. Esto incluye regular la emisión, el comercio y el almacenamiento de monedas virtuales para evitar que se utilicen para actividades ilegales como el lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo. Al mismo tiempo, el FMI también alienta a los países a tener en cuenta la innovación y el posible impacto positivo de las monedas virtuales a la hora de formular políticas regulatorias.
Posteriormente, por primera vez, el FMI dedicó un capítulo al Informe de Estabilidad Financiera para discutir el impacto de los criptoactivos en la estabilidad financiera. El informe señala que, si bien el mercado de criptoactivos es relativamente pequeño, pueden tener un impacto en la estabilidad financiera, especialmente cuando surgen riesgos en los mercados financieros. Los responsables políticos deben prestar atención a los riesgos del mercado de criptoactivos y adoptar medidas políticas y reglamentarias adecuadas para garantizar el desarrollo estable del mercado.
Con el desarrollo de los criptoactivos, el FMI publicó un nuevo informe en 2015 que amplió y profundizó aún más el concepto de moneda virtual. El FMI afirma que una moneda digital es “un activo que existe en forma digital y puede utilizarse como medio de pago y reserva de valor”. Además, el FMI divide las monedas digitales en tres categorías: monedas digitales de bancos centrales (CBDC), stablecoins y otros criptoactivos (OCA). El informe proporciona un análisis detallado del impacto de estos tres tipos de monedas digitales. Dado que las criptomonedas no son emitidas por gobiernos o bancos centrales, no están sujetas a la política monetaria tradicional. El informe afirma que si las criptomonedas se adoptan ampliamente, pueden afectar la medición de la oferta monetaria y la eficacia de la aplicación de la política monetaria. Además, las criptomonedas pueden tener un impacto en la estabilidad financiera, ya que pueden utilizarse para actividades ilegales como el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo.
II. Atención y confianza en la innovación de criptoactivos
Durante esta fase, el FMI publicó una serie de informes y artículos centrados en la innovación en el espacio de los criptoactivos. Por su parte, la directora gerente del FMI, Christine Lagarde, se mostró muy confiada en el desarrollo de los criptoactivos: “Creo que la adopción de las monedas digitales redundará en el interés de las instituciones financieras”, y “me sorprendería mucho que muchas instituciones financieras existentes no adoptaran estas herramientas en cinco años”. "
En 2016, el FMI publicó un documento sobre las monedas virtuales, que proporcionaba un análisis detallado de las monedas virtuales, distinguiéndolas de otras monedas digitales y afirmando por primera vez que las monedas virtuales no se ajustan al concepto legal de dinero. Porque el concepto jurídico de dinero está relacionado con la soberanía que establece un marco jurídico que rige la emisión de dinero y regula el sistema monetario. El documento también señala desde una perspectiva funcional que las monedas virtuales no pueden realizar funciones relacionadas con la moneda debido a las fluctuaciones de precios, la aceptación limitada debido a la falta de estatus de moneda fiduciaria y la falta de evidencia de que sean una unidad de cuenta independiente. Además, el documento distingue entre los sistemas de contabilidad distribuida y los sistemas de pago centralizados, y señala que los libros de contabilidad distribuidos tienen el poder de revolucionar el sector financiero al reducir los costos y profundizar la inclusión financiera a largo plazo.
En 2017, el FMI publicó un informe sobre el desarrollo de la industria de la tecnología financiera, con un enfoque particular en la industria de pagos transfronterizos de rápido crecimiento, y recomendaciones sobre cómo regular de manera efectiva la tecnología de contabilidad distribuida y las monedas digitales utilizando esta tecnología. “Las nuevas tecnologías pueden requerir que las jurisdicciones revisen las normas sobre propiedad y derechos y obligaciones contractuales”, subraya el informe. También recomienda la adopción de directrices más estrictas para el conocimiento de la información del cliente y normas reglamentarias para disuadir el blanqueo de capitales, la evasión fiscal y la financiación del terrorismo.
En 2018, el FMI publicó un artículo titulado “Resolviendo el lado oscuro del mundo de las criptomonedas”, en el que argumentaba que el primer enfoque podría estar en políticas que garanticen la integridad financiera y protejan a los consumidores en el mundo de las criptomonedas, como lo ha hecho con el sector financiero tradicional. Por primera vez, el FMI ha dejado claro que, dado que los criptoactivos no conocen fronteras y ningún país puede hacer frente a los desafíos por sí solo, el marco regulatorio también debe ser global. Sería imprudente abandonar los criptoactivos, y su potencial debe ser bienvenido trabajando juntos y utilizando la tecnología para el bien público, pero también reconociendo sus riesgos, asegurando que nunca se conviertan en un refugio para actividades ilegales o una fuente de vulnerabilidad financiera. El FMI desempeñará su papel en este esfuerzo, con su membresía y experiencia casi universales, incluso en la lucha contra el lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo, como un foro para ayudar a encontrar respuestas en el espacio de los criptoactivos en evolución.
En 2019, el FMI publicó un artículo titulado “El auge de las monedas digitales”, en el que analizaba cómo las empresas de criptoactivos compiten con los grandes bancos y las empresas de tarjetas de crédito. El artículo afirma que las monedas digitales pueden prosperar bajo las ventajas de la conveniencia, la universalidad, la complementariedad, los bajos costos de transacción, la confianza y los efectos de red. Al mismo tiempo, destacó la posible regulación de la adopción generalizada, así como los riesgos asociados con las monedas digitales: la posibilidad de nuevos monopolios, las amenazas a las monedas débiles, las preocupaciones sobre la protección del consumidor y la estabilidad financiera, y el riesgo de alimentar actividades ilegales. Especialmente en países con alta inflación e instituciones débiles, los criptoactivos pueden ser más atractivos. El artículo también señala que los proveedores de servicios de activos virtuales (VASP), como los exchanges de criptomonedas, luchan por cumplir con las regulaciones contra el lavado de dinero (AML) y el financiamiento del terrorismo (CFT) dispersas en las jurisdicciones cuando los activos están respaldados por tecnología descentralizada y partes interesadas. El artículo también ofrece algunas soluciones: para evitar la formación de monopolios y proteger la política monetaria, los bancos centrales pueden desempeñar un papel en la provisión de reservas centrales para los emisores de stablecoins, y también pueden considerar la emisión de sus propias monedas digitales. Al mismo tiempo, el banco central puede otorgar licencias bajo condiciones regulatorias y exigir a los proveedores de servicios que sean responsables de la detección de clientes, el monitoreo de transacciones y la notificación de actividades sospechosas bajo las regulaciones de Conozca a su cliente (KYC), contra el lavado de dinero y contra el financiamiento del terrorismo, así como el establecimiento de estándares de la industria para la seguridad de las billeteras criptográficas y los datos de los clientes.
III. Precaución después del “Frío Invierno”: La Concreción y Globalización de la Regulación
A medida que la industria de los criptoactivos sufre un “invierno frío”, el FMI se ha vuelto más cauteloso. En 2021, el FMI publicó un artículo titulado “El auge de las monedas digitales públicas y privadas: estrategias para continuar la misión del FMI”, en el que afirmaba los beneficios rápidos, sencillos, eficientes e inclusivos de las monedas digitales, y que los responsables de la formulación de políticas deben acelerar el ritmo para aumentar los rendimientos y gestionar los riesgos, dados sus amplios y profundos impactos: en primer lugar, las monedas digitales deben seguir siendo fiables, deben proteger a los consumidores, garantizar la seguridad, Construidas dentro de un marco legal sólido y respaldadas por la integridad financiera, en segundo lugar, la estabilidad económica y financiera nacional debe protegerse a través de asociaciones público-privadas bien diseñadas, transiciones fluidas de las funciones bancarias y una competencia leal, las monedas digitales deben diseñarse para apoyar la sostenibilidad climática y políticas fiscales efectivas, y en tercer lugar, el sistema monetario internacional debe permanecer estable y eficiente, y las monedas digitales deben diseñarse, regularse y ponerse a disposición para que los países puedan mantener una comprensión clara de la política monetaria, las condiciones financieras, la liberalización de la cuenta de capital y el control del sistema cambiario, los sistemas de pago deben estar cada vez más integrados y aplicables a todos los países, en lugar de fragmentarse, y deben evitarse las brechas digitales;
El FMI destacó que los países de bajo ingreso y los países en desarrollo de mercados emergentes con menos capacidades digitales necesitarán asesoramiento oportuno y asistencia para el desarrollo de capacidades en áreas macroeconómicas clave de importancia para estos países. En esta etapa, el FMI se centrará más en la elaboración de marcos analíticos y en la supervisión multilateral y el fortalecimiento de capacidades, y pondrá a prueba o limitará la cobertura de la cuestión en la supervisión bilateral.
Ese mismo año, el FMI dijo en el Informe sobre la Estabilidad Financiera Mundial que la adopción de criptoactivos y stablecoins en las economías de mercados emergentes y en desarrollo podría suponer un desafío para la estabilidad macroeconómica y financiera de estos países. Aunque el riesgo está “actualmente bajo control”, los reguladores aún deben monitorear las criptomonedas y controlarlas. El FMI considera que las áreas en riesgo de piratería son la “falta de transparencia en la emisión y distribución” de tokens, así como los riesgos operativos, incluidas las interrupciones durante períodos de extrema volatilidad.
En una serie de informes, el FMI reconoció que los criptoactivos ya no están al margen del sistema financiero, señalando que “dada la volatilidad y la valoración relativamente altas de las criptomonedas, su creciente vinculación pronto puede suponer un riesgo para la estabilidad financiera”, y los expertos pidieron además un marco regulatorio mundial coordinado “para guiar la regulación y supervisión nacionales y mitigar los riesgos para la estabilidad financiera que plantea el ecosistema de las criptomonedas”. "
En enero de 2022, el FMI exigió que El Salvador abandonara su política de convertir BTC moneda de curso legal, y en mayo presionó a Argentina para que restringiera el comercio de criptoactivos con la condición de extender el préstamo. Luego advirtió a las Islas Marshall que reconocer las monedas digitales como moneda de curso legal podría “aumentar los riesgos para la estabilidad macroeconómica y financiera y la integridad financiera”. Esta serie de acciones cautelosas y pesimistas ha llevado a la comprensión de que la institución multilateral, que atiende a unos 190 países, puede tener una visión más matizada de la criptomoneda. El presidente y cofundador de ProChain Capital afirma que “creo que el FMI es un enemigo acérrimo de las criptomonedas” y que, dado que BTC y otras criptomonedas son “emitidas” por entidades no estatales y no tienen fronteras, “las criptomonedas tienen el potencial de ser omnipresentes, lo que podría reducir significativamente la necesidad del FMI, la institución financiera de la ONU”.
Pero en el informe de Regulación de las Criptomonedas publicado en septiembre, el FMI no parecía tener ninguna objeción a la existencia o incluso proliferación de monedas digitales no gubernamentales. De hecho, pidió el establecimiento de un “marco regulatorio global” para las criptomonedas con el fin de poner orden en el mercado “y proporcionar un espacio seguro para la innovación útil continua”. Los comentarios del FMI sobre las Islas Marshall y El Salvador se refieren a la adopción de las criptomonedas como moneda de curso legal por parte de los gobiernos nacionales, incluso cuando sus monedas de unidad de cuenta ya están en vigor. Y la mayoría de estas opiniones negativas se centran en el impacto macroeconómico de atar el carro fiscal a las criptomonedas. Institucionalmente, “el FMI es realmente escéptico con respecto a las criptomonedas y ha tomado medidas enérgicas contra El Salvador”, argumenta Josh Lipsky, director senior del Centro de Geoeconomía del Atlantic Council, pero eso se debe a que la organización está preocupada por la fragilidad financiera de la economía del país: si El Salvador no cumple con sus obligaciones internacionales de servicio de la deuda, el FMI “tendrá que rescatarlos”.
Dado que las ONG como el FMI y el Banco Mundial, en términos generales, tienen la misión de apoyar la estabilidad financiera mundial y estimular el crecimiento económico en los países en desarrollo, puede haber una tensión natural sobre las monedas descentralizadas. Debido a que las monedas descentralizadas tienden a ser instrumentos financieros volátiles y difíciles de controlar sin una dirección exacta o incluso una persona responsable identificable. Como han señalado los académicos, al FMI a menudo se le pide que se ocupe de economías que están “plagadas de corrupción, liderazgo incompetente y dinero ilusorio” y, como resultado, realmente “no tiene ningún incentivo para agregar otra moneda ‘sin emisor’”. Sin embargo, el FMI no puede ignorar la realidad de que el futuro estará lleno de criptomonedas.
En 2023, el FMI publicó una serie de informes de investigación, y TaxDAO ha recopilado los principales informes de investigación (haga clic en el enlace del artículo para saltar). En febrero, el FMI publicó Elementos de política eficaces para los criptoactivos, que reafirmó el principio de “mismas actividades, mismos riesgos, misma regulación” y desarrolló un marco de nueve principios de política para abordar cuestiones macrofinancieras, legales y regulatorias, y de coordinación internacional. En su Informe de Estabilidad Financiera Global publicado en abril, tras el colapso de empresas de criptomonedas como FTX y el posterior colapso de bancos amigables con las criptomonedas como Silicon Valley, el FMI reiteró su llamamiento a una “regulación integral, coherente y adecuada” y dijo que impondría “estrictos requisitos prudenciales” a la regulación de las entidades del ecosistema de criptoactivos. En julio, el FMI publicó un documento de trabajo sobre la fiscalidad de las criptomonedas, señalando que el sistema fiscal actual carece de coherencia, claridad y eficacia que puedan adaptarse a los criptoactivos, ya que no están estructurados teniendo en cuenta los criptoactivos. Además, deben hacerlo sobre la base de información limitada en el contexto de una innovación continua, rápida y compleja, equilibrando al mismo tiempo los objetivos fundamentales de garantizar la eficiencia, la equidad y los ingresos fiscales con el riesgo de sofocar la innovación. En septiembre, el FMI y el Consejo de Estabilidad Financiera publicaron un informe conjunto sobre criptoactivos, en el que se identificaban los riesgos que las criptomonedas pueden suponer para la estabilidad macroeconómica y financiera, y se proponía una hoja de ruta para las recomendaciones de política.
Con la recuperación gradual de la industria de criptoactivos y el establecimiento de políticas regulatorias para los criptoactivos en varios países, el FMI desempeña un papel importante en la orientación de los países para que establezcan políticas regulatorias en virtud de la universalidad de sus miembros y el profesionalismo de su organización. Sin embargo, frente a las disparidades en los niveles de desarrollo económico y las diferencias en las actitudes y capacidades regulatorias en todo el mundo, lograr un equilibrio entre la prudencia y el ambicioso objetivo de buscar liderazgo regulatorio será una prueba importante para el FMI.
Referencias
[1] Fondo Monetario Internacional. (2013). Moneda virtual: una evaluación inicial
[2] Fondo Monetario Internacional. (2015). Moneda digital y cuestiones monetarias
[3] Fondo Monetario Internacional. (2014). Informe sobre la estabilidad financiera mundial (2014)
[4] Fondo Monetario Internacional. (2015). Informe sobre la estabilidad financiera mundial (2015)
[5] Fondo Monetario Internacional. (2016). Criptomonedas: Implicaciones para la estabilidad financiera y la política monetaria
[6] Evander Inteligente. (2016). Christine Lagarde, del FMI, dice que los bancos adoptarán las monedas digitales dentro de 5 años
[7] Fondo Monetario Internacional. (2017). Fintech y Servicios Financieros: Consideraciones Iniciales
[8] Fondo Monetario Internacional. (2018). Abordando el lado oscuro del mundo de las criptomonedas
[9] Fondo Monetario Internacional. (2018). Un enfoque imparcial de los criptoactivos
[10] Fondo Monetario Internacional. (2019). Dinero y pagos en la era digital
[11] Kirill Bryanov. (2019). Reuniones de primavera del FMI: el dinero digital es inminente, pero no hay descentralización a la vista
[12] María Huillet. (2019). FMI: Los efectos de red podrían desencadenar la adopción del dinero digital
[13] Fondo Monetario Internacional. (2019). El auge del dinero digital
[14] Fondo Monetario Internacional. (2021). El auge del dinero digital público y privado: una estrategia para seguir cumpliendo el mandato del FMI
[15] Max Moeller. (2021). El FMI tiene la intención de “intensificar” el monitoreo de la moneda digital
[16] Fondo Monetario Internacional. (2021). Informe sobre la estabilidad financiera mundial (2021)
[17] Turner Wright. (2021). El FMI reitera una mayor supervisión de las criptomonedas en su último informe sobre estabilidad financiera
[18] Erhan Kahraman. (2021). FMI: Bitcoin maduró hasta convertirse en “una parte integral de la revolución de los activos digitales”
[19] Fondo Monetario Internacional. (2022). Conexiones crípticas: efectos indirectos entre los mercados de criptomonedas y de renta variable
[20] Fondo Monetario Internacional. (2022). Los precios de las criptomonedas se mueven más en sincronía con las acciones, lo que plantea nuevos riesgos
[21] Andrew Singer. (2022). ¿Tiene el FMI una vendetta contra las criptomonedas?
[22] Fondo Monetario Internacional. (2022). Regulación de las criptomonedas
[23] Martín Young. (2023). El FMI prefiere regular las criptomonedas que prohibirlas por completo: informe
[24] Fondo Monetario Internacional. (2023). Elementos de políticas efectivas para criptoactivos
[25] Derek Andersen. (2023). El directorio del FMI respalda el marco de política de criptomonedas, que incluye la prohibición de las criptomonedas como moneda de curso legal
[26] Turner Wright. (2023). El FMI reitera su llamamiento a la regulación de las criptomonedas tras el “año difícil” de la economía
[27] Fondo Monetario Internacional. (2023). Gravar las criptomonedas
[28] Fondo Monetario Internacional y Consejo de Estabilidad Financiera. (2023). Documento de síntesis del FMI y el Consejo de Estabilidad Financiera: Políticas para los criptoactivos
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La actitud del FMI hacia la regulación de los criptoactivos ha evolucionado
Profundidad | Autor | TaxDAO
En los últimos años, los criptoactivos y su tecnología subyacente, blockchain, han atraído una atención generalizada en todo el mundo, planteando desafíos no solo a los mercados financieros tradicionales, sino también a los gobiernos y organizaciones internacionales para traer problemas regulatorios. El Fondo Monetario Internacional (FMI), como organización autorizada en el ámbito financiero mundial, ha prestado atención al desarrollo de la tecnología financiera y su impacto en el sistema financiero mundial. Su relación con los criptoactivos es más complicada: por un lado, el FMI, como producto del sistema de Bretton Woods, puede “influir” en las políticas económicas e incluso en los sistemas económicos de los países receptores a través de la asistencia económica condicionada, y algunos países en desarrollo a veces se sienten “oprimidos por las normas del FMI y el dogma neoliberal” y tratan de “escapar del control del FMI” sustituyendo las monedas fiduciarias por criptomonedas; Por otro lado, los criptoactivos afectarán en cierta medida a la estabilidad económica de los países en desarrollo con economías débiles, por lo que es necesario establecer un sistema regulatorio sólido. En este contexto, la actitud regulatoria del FMI hacia los criptoactivos es de especial importancia y se ha convertido gradualmente en el foco de atención dentro y fuera de la industria. Este artículo utilizará esto como punto de partida para revisar la evolución de los documentos regulatorios de criptoactivos del FMI y discutir el desarrollo de las políticas regulatorias de criptoactivos en la “era post-invierno”.
I. Atención y evaluación inicial
En 2013, el FMI publicó su primer informe sobre la moneda virtual, en el que se analizó en profundidad el concepto, las características, los riesgos potenciales y las cuestiones regulatorias de la moneda virtual. El informe define una moneda virtual como: “un activo digital que está protegido con criptografía y se realiza mediante una red peer-to-peer”. Y señaló además que las monedas virtuales no dependen de ninguna autoridad central para su emisión y regulación, sino que se emiten y verifican a través del mecanismo de consenso de las redes informáticas. Esta descentralización hace que las monedas virtuales sean resistentes a la censura, de bajo costo y de alta eficiencia. El informe analiza el impacto de las monedas virtuales en la estabilidad financiera, la política monetaria, la innovación financiera y más, y también analiza los desafíos regulatorios asociados con las monedas virtuales. Debido a la popularidad y el rápido desarrollo de las monedas virtuales, los reguladores deben tomar medidas rápidas para regular este mercado. Sin embargo, la naturaleza transfronteriza y descentralizada de las monedas virtuales dificulta la regulación. Los países deben formular las políticas regulatorias correspondientes de acuerdo con las características y los riesgos de las monedas virtuales. Esto incluye regular la emisión, el comercio y el almacenamiento de monedas virtuales para evitar que se utilicen para actividades ilegales como el lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo. Al mismo tiempo, el FMI también alienta a los países a tener en cuenta la innovación y el posible impacto positivo de las monedas virtuales a la hora de formular políticas regulatorias.
Posteriormente, por primera vez, el FMI dedicó un capítulo al Informe de Estabilidad Financiera para discutir el impacto de los criptoactivos en la estabilidad financiera. El informe señala que, si bien el mercado de criptoactivos es relativamente pequeño, pueden tener un impacto en la estabilidad financiera, especialmente cuando surgen riesgos en los mercados financieros. Los responsables políticos deben prestar atención a los riesgos del mercado de criptoactivos y adoptar medidas políticas y reglamentarias adecuadas para garantizar el desarrollo estable del mercado.
Con el desarrollo de los criptoactivos, el FMI publicó un nuevo informe en 2015 que amplió y profundizó aún más el concepto de moneda virtual. El FMI afirma que una moneda digital es “un activo que existe en forma digital y puede utilizarse como medio de pago y reserva de valor”. Además, el FMI divide las monedas digitales en tres categorías: monedas digitales de bancos centrales (CBDC), stablecoins y otros criptoactivos (OCA). El informe proporciona un análisis detallado del impacto de estos tres tipos de monedas digitales. Dado que las criptomonedas no son emitidas por gobiernos o bancos centrales, no están sujetas a la política monetaria tradicional. El informe afirma que si las criptomonedas se adoptan ampliamente, pueden afectar la medición de la oferta monetaria y la eficacia de la aplicación de la política monetaria. Además, las criptomonedas pueden tener un impacto en la estabilidad financiera, ya que pueden utilizarse para actividades ilegales como el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo.
II. Atención y confianza en la innovación de criptoactivos
Durante esta fase, el FMI publicó una serie de informes y artículos centrados en la innovación en el espacio de los criptoactivos. Por su parte, la directora gerente del FMI, Christine Lagarde, se mostró muy confiada en el desarrollo de los criptoactivos: “Creo que la adopción de las monedas digitales redundará en el interés de las instituciones financieras”, y “me sorprendería mucho que muchas instituciones financieras existentes no adoptaran estas herramientas en cinco años”. "
En 2016, el FMI publicó un documento sobre las monedas virtuales, que proporcionaba un análisis detallado de las monedas virtuales, distinguiéndolas de otras monedas digitales y afirmando por primera vez que las monedas virtuales no se ajustan al concepto legal de dinero. Porque el concepto jurídico de dinero está relacionado con la soberanía que establece un marco jurídico que rige la emisión de dinero y regula el sistema monetario. El documento también señala desde una perspectiva funcional que las monedas virtuales no pueden realizar funciones relacionadas con la moneda debido a las fluctuaciones de precios, la aceptación limitada debido a la falta de estatus de moneda fiduciaria y la falta de evidencia de que sean una unidad de cuenta independiente. Además, el documento distingue entre los sistemas de contabilidad distribuida y los sistemas de pago centralizados, y señala que los libros de contabilidad distribuidos tienen el poder de revolucionar el sector financiero al reducir los costos y profundizar la inclusión financiera a largo plazo.
En 2017, el FMI publicó un informe sobre el desarrollo de la industria de la tecnología financiera, con un enfoque particular en la industria de pagos transfronterizos de rápido crecimiento, y recomendaciones sobre cómo regular de manera efectiva la tecnología de contabilidad distribuida y las monedas digitales utilizando esta tecnología. “Las nuevas tecnologías pueden requerir que las jurisdicciones revisen las normas sobre propiedad y derechos y obligaciones contractuales”, subraya el informe. También recomienda la adopción de directrices más estrictas para el conocimiento de la información del cliente y normas reglamentarias para disuadir el blanqueo de capitales, la evasión fiscal y la financiación del terrorismo.
En 2018, el FMI publicó un artículo titulado “Resolviendo el lado oscuro del mundo de las criptomonedas”, en el que argumentaba que el primer enfoque podría estar en políticas que garanticen la integridad financiera y protejan a los consumidores en el mundo de las criptomonedas, como lo ha hecho con el sector financiero tradicional. Por primera vez, el FMI ha dejado claro que, dado que los criptoactivos no conocen fronteras y ningún país puede hacer frente a los desafíos por sí solo, el marco regulatorio también debe ser global. Sería imprudente abandonar los criptoactivos, y su potencial debe ser bienvenido trabajando juntos y utilizando la tecnología para el bien público, pero también reconociendo sus riesgos, asegurando que nunca se conviertan en un refugio para actividades ilegales o una fuente de vulnerabilidad financiera. El FMI desempeñará su papel en este esfuerzo, con su membresía y experiencia casi universales, incluso en la lucha contra el lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo, como un foro para ayudar a encontrar respuestas en el espacio de los criptoactivos en evolución.
En 2019, el FMI publicó un artículo titulado “El auge de las monedas digitales”, en el que analizaba cómo las empresas de criptoactivos compiten con los grandes bancos y las empresas de tarjetas de crédito. El artículo afirma que las monedas digitales pueden prosperar bajo las ventajas de la conveniencia, la universalidad, la complementariedad, los bajos costos de transacción, la confianza y los efectos de red. Al mismo tiempo, destacó la posible regulación de la adopción generalizada, así como los riesgos asociados con las monedas digitales: la posibilidad de nuevos monopolios, las amenazas a las monedas débiles, las preocupaciones sobre la protección del consumidor y la estabilidad financiera, y el riesgo de alimentar actividades ilegales. Especialmente en países con alta inflación e instituciones débiles, los criptoactivos pueden ser más atractivos. El artículo también señala que los proveedores de servicios de activos virtuales (VASP), como los exchanges de criptomonedas, luchan por cumplir con las regulaciones contra el lavado de dinero (AML) y el financiamiento del terrorismo (CFT) dispersas en las jurisdicciones cuando los activos están respaldados por tecnología descentralizada y partes interesadas. El artículo también ofrece algunas soluciones: para evitar la formación de monopolios y proteger la política monetaria, los bancos centrales pueden desempeñar un papel en la provisión de reservas centrales para los emisores de stablecoins, y también pueden considerar la emisión de sus propias monedas digitales. Al mismo tiempo, el banco central puede otorgar licencias bajo condiciones regulatorias y exigir a los proveedores de servicios que sean responsables de la detección de clientes, el monitoreo de transacciones y la notificación de actividades sospechosas bajo las regulaciones de Conozca a su cliente (KYC), contra el lavado de dinero y contra el financiamiento del terrorismo, así como el establecimiento de estándares de la industria para la seguridad de las billeteras criptográficas y los datos de los clientes.
III. Precaución después del “Frío Invierno”: La Concreción y Globalización de la Regulación
A medida que la industria de los criptoactivos sufre un “invierno frío”, el FMI se ha vuelto más cauteloso. En 2021, el FMI publicó un artículo titulado “El auge de las monedas digitales públicas y privadas: estrategias para continuar la misión del FMI”, en el que afirmaba los beneficios rápidos, sencillos, eficientes e inclusivos de las monedas digitales, y que los responsables de la formulación de políticas deben acelerar el ritmo para aumentar los rendimientos y gestionar los riesgos, dados sus amplios y profundos impactos: en primer lugar, las monedas digitales deben seguir siendo fiables, deben proteger a los consumidores, garantizar la seguridad, Construidas dentro de un marco legal sólido y respaldadas por la integridad financiera, en segundo lugar, la estabilidad económica y financiera nacional debe protegerse a través de asociaciones público-privadas bien diseñadas, transiciones fluidas de las funciones bancarias y una competencia leal, las monedas digitales deben diseñarse para apoyar la sostenibilidad climática y políticas fiscales efectivas, y en tercer lugar, el sistema monetario internacional debe permanecer estable y eficiente, y las monedas digitales deben diseñarse, regularse y ponerse a disposición para que los países puedan mantener una comprensión clara de la política monetaria, las condiciones financieras, la liberalización de la cuenta de capital y el control del sistema cambiario, los sistemas de pago deben estar cada vez más integrados y aplicables a todos los países, en lugar de fragmentarse, y deben evitarse las brechas digitales;
El FMI destacó que los países de bajo ingreso y los países en desarrollo de mercados emergentes con menos capacidades digitales necesitarán asesoramiento oportuno y asistencia para el desarrollo de capacidades en áreas macroeconómicas clave de importancia para estos países. En esta etapa, el FMI se centrará más en la elaboración de marcos analíticos y en la supervisión multilateral y el fortalecimiento de capacidades, y pondrá a prueba o limitará la cobertura de la cuestión en la supervisión bilateral.
Ese mismo año, el FMI dijo en el Informe sobre la Estabilidad Financiera Mundial que la adopción de criptoactivos y stablecoins en las economías de mercados emergentes y en desarrollo podría suponer un desafío para la estabilidad macroeconómica y financiera de estos países. Aunque el riesgo está “actualmente bajo control”, los reguladores aún deben monitorear las criptomonedas y controlarlas. El FMI considera que las áreas en riesgo de piratería son la “falta de transparencia en la emisión y distribución” de tokens, así como los riesgos operativos, incluidas las interrupciones durante períodos de extrema volatilidad.
En una serie de informes, el FMI reconoció que los criptoactivos ya no están al margen del sistema financiero, señalando que “dada la volatilidad y la valoración relativamente altas de las criptomonedas, su creciente vinculación pronto puede suponer un riesgo para la estabilidad financiera”, y los expertos pidieron además un marco regulatorio mundial coordinado “para guiar la regulación y supervisión nacionales y mitigar los riesgos para la estabilidad financiera que plantea el ecosistema de las criptomonedas”. "
En enero de 2022, el FMI exigió que El Salvador abandonara su política de convertir BTC moneda de curso legal, y en mayo presionó a Argentina para que restringiera el comercio de criptoactivos con la condición de extender el préstamo. Luego advirtió a las Islas Marshall que reconocer las monedas digitales como moneda de curso legal podría “aumentar los riesgos para la estabilidad macroeconómica y financiera y la integridad financiera”. Esta serie de acciones cautelosas y pesimistas ha llevado a la comprensión de que la institución multilateral, que atiende a unos 190 países, puede tener una visión más matizada de la criptomoneda. El presidente y cofundador de ProChain Capital afirma que “creo que el FMI es un enemigo acérrimo de las criptomonedas” y que, dado que BTC y otras criptomonedas son “emitidas” por entidades no estatales y no tienen fronteras, “las criptomonedas tienen el potencial de ser omnipresentes, lo que podría reducir significativamente la necesidad del FMI, la institución financiera de la ONU”.
Pero en el informe de Regulación de las Criptomonedas publicado en septiembre, el FMI no parecía tener ninguna objeción a la existencia o incluso proliferación de monedas digitales no gubernamentales. De hecho, pidió el establecimiento de un “marco regulatorio global” para las criptomonedas con el fin de poner orden en el mercado “y proporcionar un espacio seguro para la innovación útil continua”. Los comentarios del FMI sobre las Islas Marshall y El Salvador se refieren a la adopción de las criptomonedas como moneda de curso legal por parte de los gobiernos nacionales, incluso cuando sus monedas de unidad de cuenta ya están en vigor. Y la mayoría de estas opiniones negativas se centran en el impacto macroeconómico de atar el carro fiscal a las criptomonedas. Institucionalmente, “el FMI es realmente escéptico con respecto a las criptomonedas y ha tomado medidas enérgicas contra El Salvador”, argumenta Josh Lipsky, director senior del Centro de Geoeconomía del Atlantic Council, pero eso se debe a que la organización está preocupada por la fragilidad financiera de la economía del país: si El Salvador no cumple con sus obligaciones internacionales de servicio de la deuda, el FMI “tendrá que rescatarlos”.
Dado que las ONG como el FMI y el Banco Mundial, en términos generales, tienen la misión de apoyar la estabilidad financiera mundial y estimular el crecimiento económico en los países en desarrollo, puede haber una tensión natural sobre las monedas descentralizadas. Debido a que las monedas descentralizadas tienden a ser instrumentos financieros volátiles y difíciles de controlar sin una dirección exacta o incluso una persona responsable identificable. Como han señalado los académicos, al FMI a menudo se le pide que se ocupe de economías que están “plagadas de corrupción, liderazgo incompetente y dinero ilusorio” y, como resultado, realmente “no tiene ningún incentivo para agregar otra moneda ‘sin emisor’”. Sin embargo, el FMI no puede ignorar la realidad de que el futuro estará lleno de criptomonedas.
En 2023, el FMI publicó una serie de informes de investigación, y TaxDAO ha recopilado los principales informes de investigación (haga clic en el enlace del artículo para saltar). En febrero, el FMI publicó Elementos de política eficaces para los criptoactivos, que reafirmó el principio de “mismas actividades, mismos riesgos, misma regulación” y desarrolló un marco de nueve principios de política para abordar cuestiones macrofinancieras, legales y regulatorias, y de coordinación internacional. En su Informe de Estabilidad Financiera Global publicado en abril, tras el colapso de empresas de criptomonedas como FTX y el posterior colapso de bancos amigables con las criptomonedas como Silicon Valley, el FMI reiteró su llamamiento a una “regulación integral, coherente y adecuada” y dijo que impondría “estrictos requisitos prudenciales” a la regulación de las entidades del ecosistema de criptoactivos. En julio, el FMI publicó un documento de trabajo sobre la fiscalidad de las criptomonedas, señalando que el sistema fiscal actual carece de coherencia, claridad y eficacia que puedan adaptarse a los criptoactivos, ya que no están estructurados teniendo en cuenta los criptoactivos. Además, deben hacerlo sobre la base de información limitada en el contexto de una innovación continua, rápida y compleja, equilibrando al mismo tiempo los objetivos fundamentales de garantizar la eficiencia, la equidad y los ingresos fiscales con el riesgo de sofocar la innovación. En septiembre, el FMI y el Consejo de Estabilidad Financiera publicaron un informe conjunto sobre criptoactivos, en el que se identificaban los riesgos que las criptomonedas pueden suponer para la estabilidad macroeconómica y financiera, y se proponía una hoja de ruta para las recomendaciones de política.
Con la recuperación gradual de la industria de criptoactivos y el establecimiento de políticas regulatorias para los criptoactivos en varios países, el FMI desempeña un papel importante en la orientación de los países para que establezcan políticas regulatorias en virtud de la universalidad de sus miembros y el profesionalismo de su organización. Sin embargo, frente a las disparidades en los niveles de desarrollo económico y las diferencias en las actitudes y capacidades regulatorias en todo el mundo, lograr un equilibrio entre la prudencia y el ambicioso objetivo de buscar liderazgo regulatorio será una prueba importante para el FMI.
Referencias
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