Japón planea integrar los activos digitales en los mercados tradicionales mediante el uso de exchanges regulados como puntos de acceso públicos a nivel nacional.
El gobierno ha marcado 2026 como un año digital, respaldando mejoras en los exchanges y tecnología de mercado.
Los reguladores han avanzado en la reforma de las criptomonedas a través del acceso bancario, la aprobación de stablecoins y planes de impuestos más bajos con impacto a nivel nacional.
El gobierno de Japón ha señalado un cambio más claro hacia la integración de activos digitales en su sistema financiero tradicional. El mensaje se dio durante un discurso de Año Nuevo en la Bolsa de Tokio. El enfoque se mantuvo en mercados regulados y reformas constantes. La estrategia refleja la preferencia de Japón por la estructura y la supervisión.
El ministro de finanzas de Japón respalda la integración de criptomonedas en los intercambios bursátiles: informe https://t.co/LZIY7ei1qu
— The Block (@TheBlock__) 5 de enero de 2026
Los exchanges vistos como puertas de entrada a los activos digitales
El ministro de finanzas enfatizó el papel de los intercambios de acciones y commodities. Estas plataformas pueden ayudar al público a acceder a activos digitales y basados en blockchain. Los exchanges regulados ya gozan de confianza pública. Como resultado, pueden actuar como puentes entre las finanzas tradicionales y las nuevas clases de activos.
El discurso también hizo referencia a desarrollos en Estados Unidos. Allí, los productos negociados en bolsa vinculados a criptomonedas atraen a los inversores. Muchos los usan para gestionar el riesgo de inflación. Este ejemplo sugiere que productos similares podrían atraer a los inversores japoneses. Sin embargo, Japón aún carece de fondos cotizados en bolsa (ETFs) de criptomonedas nacionales. Los traders locales no pueden acceder a ellos todavía.
2026 enmarcado como un año de enfoque digital
El gobierno etiquetó 2026 como un año digital para los mercados de Japón. El apoyo se dirigirá a los exchanges que adopten tecnología moderna de trading. Estos sistemas respaldarán la negociación de activos digitales bajo reglas claras. El objetivo se centra en la innovación sin debilitar la protección del inversor.
El impulso digital se conecta con metas económicas más amplias. Japón continúa enfrentando presiones deflacionarias. El gobierno ve este período como una oportunidad para abordar esos desafíos. Las medidas fiscales y las inversiones enfocadas en el crecimiento siguen siendo parte del plan. Las finanzas digitales forman uno de los pilares de esa estrategia más amplia.
Reformas financieras apoyan la expansión de las criptomonedas
Los cambios en la política del último año respaldan la nueva dirección. Los reguladores discutieron permitir que los bancos posean y negocien activos criptográficos. Estos activos recibirían un tratamiento similar al de las acciones o bonos. Tal movimiento podría llevar las criptomonedas más profundamente a las finanzas tradicionales.
Las autoridades también aprobaron la primera stablecoin vinculada al yen en Japón. La decisión marcó avances hacia pagos digitales regulados. También mostró disposición para apoyar herramientas financieras estables en la cadena. Las stablecoins podrían jugar un papel en futuros sistemas de liquidación.
En noviembre, los reguladores finalizaron otra reforma clave. Decidieron reclasificar 105 criptomonedas importantes como productos financieros. Este grupo incluye bitcoin y ether. El cambio sitúa estos activos bajo las leyes financieras existentes. Como resultado, las instituciones podrán usarlos de manera más amplia.
Los cambios fiscales siguen en revisión
La política fiscal sigue siendo un tema importante para el sector de las criptomonedas. Japón aplica actualmente impuestos altos sobre las ganancias en criptomonedas. Las autoridades continúan buscando reducir esas tasas. La propuesta apunta a disminuir la tasa máxima del 55% al 20%.
Los partidarios creen que impuestos más bajos podrían impulsar la participación. También esperan una mayor confianza en el mercado. Combinado con claridad regulatoria, la reforma fiscal podría moldear el crecimiento futuro.
Los pasos recientes de Japón muestran un enfoque cauteloso pero constante. El gobierno continúa equilibrando innovación con regulación. Los activos digitales ahora están más cerca del centro de su estrategia financiera.
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Japón amplía su plan de reforma financiera con un apoyo claro al comercio de activos digitales
Japón planea integrar los activos digitales en los mercados tradicionales mediante el uso de exchanges regulados como puntos de acceso públicos a nivel nacional.
El gobierno ha marcado 2026 como un año digital, respaldando mejoras en los exchanges y tecnología de mercado.
Los reguladores han avanzado en la reforma de las criptomonedas a través del acceso bancario, la aprobación de stablecoins y planes de impuestos más bajos con impacto a nivel nacional.
El gobierno de Japón ha señalado un cambio más claro hacia la integración de activos digitales en su sistema financiero tradicional. El mensaje se dio durante un discurso de Año Nuevo en la Bolsa de Tokio. El enfoque se mantuvo en mercados regulados y reformas constantes. La estrategia refleja la preferencia de Japón por la estructura y la supervisión.
Los exchanges vistos como puertas de entrada a los activos digitales
El ministro de finanzas enfatizó el papel de los intercambios de acciones y commodities. Estas plataformas pueden ayudar al público a acceder a activos digitales y basados en blockchain. Los exchanges regulados ya gozan de confianza pública. Como resultado, pueden actuar como puentes entre las finanzas tradicionales y las nuevas clases de activos.
El discurso también hizo referencia a desarrollos en Estados Unidos. Allí, los productos negociados en bolsa vinculados a criptomonedas atraen a los inversores. Muchos los usan para gestionar el riesgo de inflación. Este ejemplo sugiere que productos similares podrían atraer a los inversores japoneses. Sin embargo, Japón aún carece de fondos cotizados en bolsa (ETFs) de criptomonedas nacionales. Los traders locales no pueden acceder a ellos todavía.
2026 enmarcado como un año de enfoque digital
El gobierno etiquetó 2026 como un año digital para los mercados de Japón. El apoyo se dirigirá a los exchanges que adopten tecnología moderna de trading. Estos sistemas respaldarán la negociación de activos digitales bajo reglas claras. El objetivo se centra en la innovación sin debilitar la protección del inversor.
El impulso digital se conecta con metas económicas más amplias. Japón continúa enfrentando presiones deflacionarias. El gobierno ve este período como una oportunidad para abordar esos desafíos. Las medidas fiscales y las inversiones enfocadas en el crecimiento siguen siendo parte del plan. Las finanzas digitales forman uno de los pilares de esa estrategia más amplia.
Reformas financieras apoyan la expansión de las criptomonedas
Los cambios en la política del último año respaldan la nueva dirección. Los reguladores discutieron permitir que los bancos posean y negocien activos criptográficos. Estos activos recibirían un tratamiento similar al de las acciones o bonos. Tal movimiento podría llevar las criptomonedas más profundamente a las finanzas tradicionales.
Las autoridades también aprobaron la primera stablecoin vinculada al yen en Japón. La decisión marcó avances hacia pagos digitales regulados. También mostró disposición para apoyar herramientas financieras estables en la cadena. Las stablecoins podrían jugar un papel en futuros sistemas de liquidación.
En noviembre, los reguladores finalizaron otra reforma clave. Decidieron reclasificar 105 criptomonedas importantes como productos financieros. Este grupo incluye bitcoin y ether. El cambio sitúa estos activos bajo las leyes financieras existentes. Como resultado, las instituciones podrán usarlos de manera más amplia.
Los cambios fiscales siguen en revisión
La política fiscal sigue siendo un tema importante para el sector de las criptomonedas. Japón aplica actualmente impuestos altos sobre las ganancias en criptomonedas. Las autoridades continúan buscando reducir esas tasas. La propuesta apunta a disminuir la tasa máxima del 55% al 20%.
Los partidarios creen que impuestos más bajos podrían impulsar la participación. También esperan una mayor confianza en el mercado. Combinado con claridad regulatoria, la reforma fiscal podría moldear el crecimiento futuro.
Los pasos recientes de Japón muestran un enfoque cauteloso pero constante. El gobierno continúa equilibrando innovación con regulación. Los activos digitales ahora están más cerca del centro de su estrategia financiera.