David Sacks afirmó que The New York Times pasó cinco meses investigando las acusaciones de “conflicto de intereses” relacionadas con su papel como asesor de IA y criptomonedas en la Casa Blanca. Aseguró que el periódico cambió continuamente las acusaciones después de que las anteriores fueron desmentidas. Sacks acusó al NYT de ignorar o tergiversar sus respuestas durante la investigación. Para abordar el problema, contrató a la firma de abogados Clare Locke y hizo públicas las conversaciones con el periódico.
Según Sacks, el informe del NYT es inconsistente y los cambios continuos en las acusaciones disminuyen la credibilidad de la investigación. Al compartir públicamente las conversaciones, Sacks busca transparencia y aclarar su posición sobre las acusaciones de conflicto de interés, al mismo tiempo que enfatiza el esfuerzo de colaboración pero refuta la información que considera incorrecta o engañosa.