La Reserva Federal (FED) anunció que pondrá fin al “nuevo programa de supervisión de actividades” que se implementó desde agosto de 2023. Este programa estaba diseñado originalmente para reforzar la supervisión de las actividades bancarias relacionadas con encriptación y tecnología de libro mayor distribuido (DLT). En el futuro, estas actividades serán revisadas bajo los procesos estándar de supervisión bancaria.
La Reserva Federal (FED) en su anuncio señaló que la supervisión de proyectos en los últimos dos años ha permitido a los reguladores comprender mejor los modelos operativos, las características de riesgo y las prácticas de gestión de los bancos en el campo de la encriptación y la tecnología financiera.
Por lo tanto, estas experiencias se integrarán en el marco regulatorio diario y se revocará la carta regulatoria que estableció originalmente el programa.
El plan, que se lanzó en 2023, adoptó una estrategia “orientada a riesgos”, enfocándose en supervisar a los bancos que ofrecen servicios de depósito, pago y préstamo a empresas relacionadas con la encriptación y compañías de tecnología financiera.
Este cambio de política podría tener un efecto dual en la industria de activos digitales:
Impacto positivo:
2, se espera mejorar los canales para que los intercambios, plataformas de pago y proyectos de encriptación obtengan servicios bancarios.
Riesgos potenciales:
La falta de una revisión rigurosa a nivel de proyecto puede llevar a que se ignoren riesgos emergentes como DeFi y complejos esquemas de custodia.
Si el marco regulatorio tradicional podrá seguir el ritmo de la innovación en la encriptación, aún está por verse.
Cambio en el contexto político y el ambiente regulatorio
Este movimiento ocurre en un contexto en el que el entorno regulatorio de Estados Unidos se está volviendo cada vez más “moderado”:
Desde principios de 2024, la SEC ha retirado varias investigaciones y acciones de cumplimiento contra las empresas de encriptación.
Los altos funcionarios del Ministerio de Hacienda han declarado que alinearán la política de la reserva nacional de encriptación con la Casa Blanca.
Bajo el gobierno de Trump, la regulación de los activos digitales se ha relajado claramente.
Al mismo tiempo, también hay cambios en el personal interno de La Reserva Federal (FED):
La miembro del consejo Adriana Kugler renunció el 8 de agosto.
Trump nominó a Stephen Miran como presidente del Consejo de Asesores Económicos hasta enero del próximo año, después de lo cual se seleccionará a un candidato permanente.
La decisión de la Reserva Federal (FED) transmite un mensaje clave: la encriptación y los negocios de tecnología financiera están siendo gradualmente incorporados a la regulación “normalizada” del sistema financiero tradicional.
Esto no solo podría aumentar la confianza en la colaboración entre los bancos y las empresas de encriptación, sino que también significa que los reguladores creen que, después de dos años de observación del proyecto, la gestión de riesgos de los bancos en los negocios de encriptación ha alcanzado un nivel aceptable.
Sin embargo, para el rápidamente evolutivo mercado de encriptación, esto también es una prueba: la capacidad de la regulación tradicional para capturar en tiempo real los nuevos riesgos determinará la estabilidad y seguridad del mercado en el futuro.
La Reserva Federal (FED) ha terminado el “nuevo proyecto de supervisión de actividades”, lo que simboliza que la regulación de las criptomonedas en Estados Unidos entra en una nueva fase: de la “atención especial” vuelve a la “gestión diaria”.
Para los bancos y la industria de la encriptación, esto es tanto una oportunidad como un desafío: la clave del futuro radica en cómo encontrar un punto de equilibrio entre la relajación de la regulación y el control de riesgos.