Gate News informa que, el 7 de marzo, la agencia Xinhua reportó que el conflicto militar entre Estados Unidos, Israel e Irán continúa afectando la región de Asia-Pacífico, provocando incertidumbre económica y alertas de seguridad energética, mientras que varios gobiernos y organizaciones regionales llaman a detener las operaciones militares de inmediato.
Julia Roknifard, profesora senior de la Universidad Taylor’s en Malasia, señaló que el sudeste asiático podría enfrentar interrupciones comerciales y aumentos en los costos de energía. Una encuesta de la Oficina de Desarrollo del Comercio Exterior de Malasia mostró que cerca del 64% de las empresas malayas esperan verse afectadas por el conflicto, principalmente por retrasos en el transporte, aumento en los costos de transporte marítimo y seguros, así como por el incremento en los precios de materias primas vinculadas al petróleo. Los precios minoristas de la gasolina en Camboya subieron en la última semana, y los sectores clave de confección y agricultura enfrentan costos de producción y logística más altos. El presidente de Sri Lanka, Anura Kumara Dissanayake, advirtió que el conflicto podría impactar la economía del país. El índice KOSPI (índice compuesto de Corea) y el KOSDAQ (índice de empresas emergentes en Corea) cayeron un 12.06% y un 14% respectivamente este miércoles, para luego recuperarse el jueves.
El director gerente del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, afirmó el jueves en Bangkok que, si el conflicto persiste, podría afectar los precios mundiales de la energía, el ánimo del mercado, el crecimiento económico y la inflación.
Los países están tomando medidas activas para hacer frente al impacto. El primer ministro de Camboya, Hun Manet, enfatizó que la ASEAN debe fortalecer la resiliencia regional mediante la diversificación energética y la profundización de la integración económica. Vietnam creó un grupo de trabajo especializado para monitorear el mercado energético, Filipinas afirmó contar con reservas de petróleo para 50 a 60 días, y Corea del Sur emitió una advertencia de nivel “preocupación” sobre el petróleo crudo y el gas natural. Australia y Nueva Zelanda comenzaron a asistir en la evacuación de sus ciudadanos en Oriente Medio.
En el ámbito diplomático, el 4 de marzo, los ministros de Relaciones Exteriores de la ASEAN emitieron una declaración conjunta que pide un alto el fuego inmediato. El ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi, mantuvo conversaciones telefónicas con sus homólogos de Rusia, Irán, Israel y Arabia Saudita, reiterando la importancia de respetar la Carta de las Naciones Unidas y oponiéndose al uso arbitrario de la fuerza. China también enviará al enviado especial para Oriente Medio, Zhai Jun, a la región para promover la reducción de tensiones.