Líderes en criptomonedas y analistas financieros de todo el mundo llaman a los reguladores bancarios internacionales a revisar su enfoque para evaluar el riesgo de los activos digitales. La atención se centra en el sistema de ponderaciones de riesgo, implementado por el Comité de Basilea para la Supervisión Bancaria (BCBS), que impone restricciones significativas a las instituciones bancarias que buscan expandir sus operaciones con criptomonedas.
Disproporción en las ponderaciones de riesgo: por qué el 1,250% parece injusto
Las normativas actuales de Basilea III asignan a las criptomonedas, incluido Bitcoin, la mayor ponderación de riesgo del 1,250%. En comparación, el efectivo, el oro físico y los bonos del Estado tienen una ponderación de riesgo del 0%. Esto significa que los bancos deben mantener reservas en una proporción de 1:1 por cada unidad de Bitcoin en sus carteras, lo que hace que estas inversiones sean económicamente poco rentables en comparación con activos tradicionales.
Jeff Walton, director de gestión de riesgos en Strive, expresó una crítica fundamentada a este enfoque. Según él, si EE. UU. intenta posicionarse como líder en el mercado global de criptomonedas, la regulación bancaria debe adaptarse a las realidades de la economía digital. En su opinión, el sistema actual sobreestima injustamente el riesgo asociado con los activos digitales.
Cómo los requisitos de capital afectan la rentabilidad bancaria
Las altas exigencias de colateral para las criptomonedas crean obstáculos serios para la actividad bancaria. Chris Perkins, presidente de CoinFund, destacó que la capitalización de los bancos es un indicador clave de su estabilidad financiera y rentabilidad. Cuando los bancos deben reservar excesivos fondos para mantener activos digitales, esto reduce directamente su eficiencia operativa.
Perkins hizo una analogía interesante, llamando a la situación actual “Operation Chokepoint 2.0”, un método sofisticado para limitar la participación bancaria en operaciones con criptomonedas. A diferencia de la desbancarización directa, este enfoque hace que dicha participación sea demasiado costosa para las instituciones financieras, sin prohibirla oficialmente.
Evolución de la postura de los reguladores: de la crítica a la consideración de reformas
La historia de las exigencias de Basilea III sobre las ponderaciones de riesgo para las criptomonedas comenzó en 2021, cuando el comité propuso clasificar los activos digitales en la categoría de mayor riesgo. Estas exigencias se finalizaron e implementaron oficialmente en 2024, lo que provocó una ola de críticas por parte de la industria.
Fong Lee, director general de Strategy, una de las mayores empresas en gestión de reservas de Bitcoin, se convirtió en uno de los defensores más vocales de reformar el sistema de ponderaciones. Su postura refleja la opinión ampliamente difundida de que el enfoque actual no corresponde al perfil real de riesgo de los activos digitales.
Perspectivas posibles: un giro en 2025-2026
Las tendencias están cambiando. En octubre de 2025, informes indicaron que el BCBS consideraba aliviar los requisitos de capital para los activos digitales. Este giro fue parcialmente impulsado por el crecimiento exponencial del mercado de stablecoins, cuya capitalización se acerca a los 300 mil millones de dólares (según RWA.xyz).
En noviembre de 2025, Erik Tedein, presidente del Comité de Basilea, sugirió que el regulador bancario internacional podría necesitar un “enfoque alternativo” para establecer la ponderación de las criptomonedas. Esto apunta a una posible modificación en el sistema de colaterales y una reevaluación del riesgo. Tales declaraciones indican que la discusión sobre la justicia de las ponderaciones de riesgo en el sistema de Basilea III está ganando importancia en los niveles más altos de las instituciones regulatorias mundiales.
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Los organismos monetarios exigen revisar la ponderación de Bitcoin en el sistema Basel III
Líderes en criptomonedas y analistas financieros de todo el mundo llaman a los reguladores bancarios internacionales a revisar su enfoque para evaluar el riesgo de los activos digitales. La atención se centra en el sistema de ponderaciones de riesgo, implementado por el Comité de Basilea para la Supervisión Bancaria (BCBS), que impone restricciones significativas a las instituciones bancarias que buscan expandir sus operaciones con criptomonedas.
Disproporción en las ponderaciones de riesgo: por qué el 1,250% parece injusto
Las normativas actuales de Basilea III asignan a las criptomonedas, incluido Bitcoin, la mayor ponderación de riesgo del 1,250%. En comparación, el efectivo, el oro físico y los bonos del Estado tienen una ponderación de riesgo del 0%. Esto significa que los bancos deben mantener reservas en una proporción de 1:1 por cada unidad de Bitcoin en sus carteras, lo que hace que estas inversiones sean económicamente poco rentables en comparación con activos tradicionales.
Jeff Walton, director de gestión de riesgos en Strive, expresó una crítica fundamentada a este enfoque. Según él, si EE. UU. intenta posicionarse como líder en el mercado global de criptomonedas, la regulación bancaria debe adaptarse a las realidades de la economía digital. En su opinión, el sistema actual sobreestima injustamente el riesgo asociado con los activos digitales.
Cómo los requisitos de capital afectan la rentabilidad bancaria
Las altas exigencias de colateral para las criptomonedas crean obstáculos serios para la actividad bancaria. Chris Perkins, presidente de CoinFund, destacó que la capitalización de los bancos es un indicador clave de su estabilidad financiera y rentabilidad. Cuando los bancos deben reservar excesivos fondos para mantener activos digitales, esto reduce directamente su eficiencia operativa.
Perkins hizo una analogía interesante, llamando a la situación actual “Operation Chokepoint 2.0”, un método sofisticado para limitar la participación bancaria en operaciones con criptomonedas. A diferencia de la desbancarización directa, este enfoque hace que dicha participación sea demasiado costosa para las instituciones financieras, sin prohibirla oficialmente.
Evolución de la postura de los reguladores: de la crítica a la consideración de reformas
La historia de las exigencias de Basilea III sobre las ponderaciones de riesgo para las criptomonedas comenzó en 2021, cuando el comité propuso clasificar los activos digitales en la categoría de mayor riesgo. Estas exigencias se finalizaron e implementaron oficialmente en 2024, lo que provocó una ola de críticas por parte de la industria.
Fong Lee, director general de Strategy, una de las mayores empresas en gestión de reservas de Bitcoin, se convirtió en uno de los defensores más vocales de reformar el sistema de ponderaciones. Su postura refleja la opinión ampliamente difundida de que el enfoque actual no corresponde al perfil real de riesgo de los activos digitales.
Perspectivas posibles: un giro en 2025-2026
Las tendencias están cambiando. En octubre de 2025, informes indicaron que el BCBS consideraba aliviar los requisitos de capital para los activos digitales. Este giro fue parcialmente impulsado por el crecimiento exponencial del mercado de stablecoins, cuya capitalización se acerca a los 300 mil millones de dólares (según RWA.xyz).
En noviembre de 2025, Erik Tedein, presidente del Comité de Basilea, sugirió que el regulador bancario internacional podría necesitar un “enfoque alternativo” para establecer la ponderación de las criptomonedas. Esto apunta a una posible modificación en el sistema de colaterales y una reevaluación del riesgo. Tales declaraciones indican que la discusión sobre la justicia de las ponderaciones de riesgo en el sistema de Basilea III está ganando importancia en los niveles más altos de las instituciones regulatorias mundiales.