La perspectiva de que el Banco Central Europeo cambie su postura respecto a la política de tipo de cambio parece escasa, según el analista de ING Francesco Pesole. Antes de las recientes declaraciones de la presidenta Christine Lagarde, Pesole indicó que las ganancias del euro probablemente no provoquen ajustes en la política por parte del liderazgo del BCE, especialmente dado la posición de larga data del banco central sobre cuestiones de moneda.
El marco de política coherente del BCE
Lagarde ha reiterado constantemente que el BCE opera bajo un marco no intervencionista en relación con los tipos de cambio, aunque la institución monitorea activamente las fluctuaciones en el valor del euro. Esta función de monitoreo surge de la conexión reconocida entre los movimientos de la moneda y las presiones inflacionarias dentro de la eurozona. La reciente caída del euro por debajo del nivel de 1.20 frente al dólar estadounidense puede haber aliviado aún más las preocupaciones de los responsables políticos europeos, sugiriendo que la presión política inmediata ha disminuido.
El mercado no ha considerado completamente los riesgos ocultos
A pesar del sentimiento actual del mercado, Pesole advirtió que los operadores aún no han valorado adecuadamente un escenario potencial: ¿qué pasaría si los funcionarios del BCE expresaran explícitamente su preocupación por la fortaleza del euro? Si el banco central señalara una preocupación genuina por la apreciación de la moneda, ese mensaje podría desencadenar una depreciación aguda del euro. Este representa un factor de riesgo clave que aún está subestimado por el consenso actual del mercado, incluso cuando la institución mantiene su postura general de no involucrarse en la política de divisas.
Este análisis subraya cuán importante sigue siendo el mensaje sobre la postura del BCE para los participantes del mercado, a pesar de la postura oficial del banco de mantenerse al margen del debate sobre intervención en divisas.
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El BCE probablemente no cambiará su postura de no intervención en el euro a pesar de la apreciación reciente
La perspectiva de que el Banco Central Europeo cambie su postura respecto a la política de tipo de cambio parece escasa, según el analista de ING Francesco Pesole. Antes de las recientes declaraciones de la presidenta Christine Lagarde, Pesole indicó que las ganancias del euro probablemente no provoquen ajustes en la política por parte del liderazgo del BCE, especialmente dado la posición de larga data del banco central sobre cuestiones de moneda.
El marco de política coherente del BCE
Lagarde ha reiterado constantemente que el BCE opera bajo un marco no intervencionista en relación con los tipos de cambio, aunque la institución monitorea activamente las fluctuaciones en el valor del euro. Esta función de monitoreo surge de la conexión reconocida entre los movimientos de la moneda y las presiones inflacionarias dentro de la eurozona. La reciente caída del euro por debajo del nivel de 1.20 frente al dólar estadounidense puede haber aliviado aún más las preocupaciones de los responsables políticos europeos, sugiriendo que la presión política inmediata ha disminuido.
El mercado no ha considerado completamente los riesgos ocultos
A pesar del sentimiento actual del mercado, Pesole advirtió que los operadores aún no han valorado adecuadamente un escenario potencial: ¿qué pasaría si los funcionarios del BCE expresaran explícitamente su preocupación por la fortaleza del euro? Si el banco central señalara una preocupación genuina por la apreciación de la moneda, ese mensaje podría desencadenar una depreciación aguda del euro. Este representa un factor de riesgo clave que aún está subestimado por el consenso actual del mercado, incluso cuando la institución mantiene su postura general de no involucrarse en la política de divisas.
Este análisis subraya cuán importante sigue siendo el mensaje sobre la postura del BCE para los participantes del mercado, a pesar de la postura oficial del banco de mantenerse al margen del debate sobre intervención en divisas.