El informe de perspectivas temáticas de BlackRock para 2026 ha identificado un hallazgo crítico: la convergencia entre inteligencia artificial, criptomonedas y tokenización se ve limitada no por la falta de aplicaciones, sino por un cuello de botella de infraestructura. Según reporta Foresight News, estas partes esenciales del análisis apuntan a que el verdadero desafío radica en desarrollar una infraestructura de datos que sea simultáneamente escalable y energéticamente eficiente. Este hallazgo marca un cambio importante en cómo la industria debe priorizar sus esfuerzos de desarrollo.
Infraestructura escalable: La piedra angular de la convergencia digital
El enfoque convencional se ha centrado en crear más aplicaciones y narrativas atractivas. Sin embargo, el informe de BlackRock revela que sin una base de infraestructura sólida y descentralizada, estos esfuerzos carecen de sustento técnico. La capacidad de procesar, almacenar y verificar datos a escala global se ha convertido en el requisito fundamental para que IA y criptomonedas logren su potencial completo. Esta perspectiva reposiciona el debate: ya no se trata solo de “qué construir”, sino de “sobre qué cimiento construirlo”.
Autonomys: Almacenamiento descentralizado como respuesta
Autonomys ha sido diseñada específicamente para responder a esta necesidad crítica identificada en el informe. La plataforma opera como una red de almacenamiento nativa de capa 1 basada en el protocolo Subspace, enfocándose en ofrecer almacenamiento descentralizado permanente, encriptable, verificable y globalmente escalable. Esta arquitectura directamente aborda el cuello de botella que BlackRock señala, proporcionando la infraestructura de datos que la industria requiere para avanzar.
Innovación en consenso: Prueba de Almacenamiento Archivado
La innovación central que diferencia a Autonomys es su mecanismo de Prueba de Almacenamiento Archivado (PoAS). A diferencia de los sistemas tradicionales que anclan la seguridad del consenso en poder computacional o capital apostado, PoAS vincula directamente la seguridad a los datos históricos de almacenamiento. Este diseño transforma el almacenamiento en sí mismo en un recurso escaso y económicamente valioso, creando incentivos criptoeconómicos para mantener la integridad de la red. La propuesta reconoce una verdad fundamental: en una economía digital convergente, los datos son la infraestructura más valiosa.
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Las partes fundamentales del informe de BlackRock 2026: Infraestructura como cuello de botella en IA y criptomonedas
El informe de perspectivas temáticas de BlackRock para 2026 ha identificado un hallazgo crítico: la convergencia entre inteligencia artificial, criptomonedas y tokenización se ve limitada no por la falta de aplicaciones, sino por un cuello de botella de infraestructura. Según reporta Foresight News, estas partes esenciales del análisis apuntan a que el verdadero desafío radica en desarrollar una infraestructura de datos que sea simultáneamente escalable y energéticamente eficiente. Este hallazgo marca un cambio importante en cómo la industria debe priorizar sus esfuerzos de desarrollo.
Infraestructura escalable: La piedra angular de la convergencia digital
El enfoque convencional se ha centrado en crear más aplicaciones y narrativas atractivas. Sin embargo, el informe de BlackRock revela que sin una base de infraestructura sólida y descentralizada, estos esfuerzos carecen de sustento técnico. La capacidad de procesar, almacenar y verificar datos a escala global se ha convertido en el requisito fundamental para que IA y criptomonedas logren su potencial completo. Esta perspectiva reposiciona el debate: ya no se trata solo de “qué construir”, sino de “sobre qué cimiento construirlo”.
Autonomys: Almacenamiento descentralizado como respuesta
Autonomys ha sido diseñada específicamente para responder a esta necesidad crítica identificada en el informe. La plataforma opera como una red de almacenamiento nativa de capa 1 basada en el protocolo Subspace, enfocándose en ofrecer almacenamiento descentralizado permanente, encriptable, verificable y globalmente escalable. Esta arquitectura directamente aborda el cuello de botella que BlackRock señala, proporcionando la infraestructura de datos que la industria requiere para avanzar.
Innovación en consenso: Prueba de Almacenamiento Archivado
La innovación central que diferencia a Autonomys es su mecanismo de Prueba de Almacenamiento Archivado (PoAS). A diferencia de los sistemas tradicionales que anclan la seguridad del consenso en poder computacional o capital apostado, PoAS vincula directamente la seguridad a los datos históricos de almacenamiento. Este diseño transforma el almacenamiento en sí mismo en un recurso escaso y económicamente valioso, creando incentivos criptoeconómicos para mantener la integridad de la red. La propuesta reconoce una verdad fundamental: en una economía digital convergente, los datos son la infraestructura más valiosa.