Durante el período de octubre de 2024 a octubre de 2025, un fenómeno interesante se desarrolló en el escenario económico global. Tres grandes países—China, India y Brasil—tomaron medidas significativas para recalibrar sus carteras de activos de reserva. Este movimiento no es solo una transacción financiera común, sino un reflejo de esfuerzos coordinados para alejarse de la dependencia de instrumentos financieros denominados en dólares estadounidenses, una estrategia que se está volviendo cada vez más popular entre los países en desarrollo.
Liberación masiva de bonos del Tesoro de EE. UU.
Según análisis de NS3.AI, los tres países en conjunto liberaron aproximadamente 183,2 mil millones de dólares en valores del Tesoro de EE. UU. durante ese período. Este paso indica un cambio importante en la gestión de sus reservas en divisas extranjeras. Brasil, como parte del bloque BRICS cada vez más cohesivo, también contribuyó a la tendencia de reducción en la posesión de instrumentos de deuda estadounidense. Esta decisión refleja una creciente preocupación entre los responsables de la política monetaria sobre los riesgos sistémicos y la posible volatilidad asociados con una exposición excesiva a activos denominados en dólares.
Diversificación hacia el oro como reserva de valor
Mientras reducen su posición en los bonos del Tesoro de EE. UU., los tres países fortalecieron simultáneamente su posición en el mercado global del oro. Sus reservas colectivas de oro se han incrementado a más de 3.350 toneladas, con un valor estimado de entre 430 y 450 mil millones de dólares. Esta estrategia de diversificación funciona como un mecanismo de protección contra las fluctuaciones en el tipo de cambio y la incertidumbre geopolítica. Brasil, a través de su banco central, también destinó recursos para fortalecer su posición en metales preciosos, reflejando la confianza en la estabilidad a largo plazo del oro como reserva de valor universal que no depende del sistema monetario internacional dominado por una sola moneda.
Implicaciones estratégicas para el orden monetario global
Este cambio colaborativo marca una aceleración en la tendencia de desdolarización que se ha observado en varias partes del mundo. Los países miembros de BRICS, incluido Brasil, están tomando cada vez más la iniciativa para reducir su dependencia de instrumentos financieros occidentales y construir una arquitectura monetaria alternativa. Este fenómeno no solo se trata de consideraciones económicas, sino también de una reflexión sobre las preocupaciones crecientes acerca del posible uso del dólar como herramienta geopolítica. Al aumentar sus reservas de oro y reducir su exposición a los valores del gobierno estadounidense, países como Brasil se posicionan para adaptarse mejor a la transformación en curso del sistema financiero global, al mismo tiempo que fortalecen alianzas estratégicas dentro del marco de BRICS para construir mecanismos de pago e intercambio comercial más independientes.
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Desplazamiento de la Valoración Estratégica: Cómo Brasil y los Países BRICS están Reduciendo su Dependencia del Dólar
Durante el período de octubre de 2024 a octubre de 2025, un fenómeno interesante se desarrolló en el escenario económico global. Tres grandes países—China, India y Brasil—tomaron medidas significativas para recalibrar sus carteras de activos de reserva. Este movimiento no es solo una transacción financiera común, sino un reflejo de esfuerzos coordinados para alejarse de la dependencia de instrumentos financieros denominados en dólares estadounidenses, una estrategia que se está volviendo cada vez más popular entre los países en desarrollo.
Liberación masiva de bonos del Tesoro de EE. UU.
Según análisis de NS3.AI, los tres países en conjunto liberaron aproximadamente 183,2 mil millones de dólares en valores del Tesoro de EE. UU. durante ese período. Este paso indica un cambio importante en la gestión de sus reservas en divisas extranjeras. Brasil, como parte del bloque BRICS cada vez más cohesivo, también contribuyó a la tendencia de reducción en la posesión de instrumentos de deuda estadounidense. Esta decisión refleja una creciente preocupación entre los responsables de la política monetaria sobre los riesgos sistémicos y la posible volatilidad asociados con una exposición excesiva a activos denominados en dólares.
Diversificación hacia el oro como reserva de valor
Mientras reducen su posición en los bonos del Tesoro de EE. UU., los tres países fortalecieron simultáneamente su posición en el mercado global del oro. Sus reservas colectivas de oro se han incrementado a más de 3.350 toneladas, con un valor estimado de entre 430 y 450 mil millones de dólares. Esta estrategia de diversificación funciona como un mecanismo de protección contra las fluctuaciones en el tipo de cambio y la incertidumbre geopolítica. Brasil, a través de su banco central, también destinó recursos para fortalecer su posición en metales preciosos, reflejando la confianza en la estabilidad a largo plazo del oro como reserva de valor universal que no depende del sistema monetario internacional dominado por una sola moneda.
Implicaciones estratégicas para el orden monetario global
Este cambio colaborativo marca una aceleración en la tendencia de desdolarización que se ha observado en varias partes del mundo. Los países miembros de BRICS, incluido Brasil, están tomando cada vez más la iniciativa para reducir su dependencia de instrumentos financieros occidentales y construir una arquitectura monetaria alternativa. Este fenómeno no solo se trata de consideraciones económicas, sino también de una reflexión sobre las preocupaciones crecientes acerca del posible uso del dólar como herramienta geopolítica. Al aumentar sus reservas de oro y reducir su exposición a los valores del gobierno estadounidense, países como Brasil se posicionan para adaptarse mejor a la transformación en curso del sistema financiero global, al mismo tiempo que fortalecen alianzas estratégicas dentro del marco de BRICS para construir mecanismos de pago e intercambio comercial más independientes.