Las redes sociales como X, Instagram y TikTok enfrentan una crisis importante: la creciente invasión de bots. Estos perfiles automatizados contaminan las conversaciones, propagan información falsa y degradan la experiencia del usuario. Ante este problema recurrente, Sam Altman, fundador de OpenAI, consideraría una solución radical con un socio inesperado: aprovechar las capacidades de autenticación biométrica para crear un espacio social reservado exclusivamente a los seres humanos.
Una colaboración estratégica entre dos ecosistemas
Según la información revelada a finales de enero, dos entidades cofundadas por Sam Altman podrían unir sus fuerzas para esta iniciativa ambiciosa. OpenAI, el líder indiscutible de la IA generativa, se asociaría con Worldcoin, el proyecto de criptomoneda desarrollado por Tools for Humanity. Esta colaboración podría aprovechar la red de autenticación biométrica que ha construido Worldcoin a través de su programa «scan-to-earn» que ha registrado millones de usuarios inscritos para recibir su criptomoneda WLD.
El núcleo del dispositivo se basaría en el Orb, la tecnología de escaneo ocular propietaria de Worldcoin. Este aparato, desplegado mundialmente desde hace años, podría transformar la verificación de usuarios en la plataforma social prevista por Sam Altman. Paralelamente, OpenAI también exploraría la integración del Face ID de Apple para ofrecer una segunda capa de verificación biométrica, validando así las identidades de los usuarios sin riesgo de creación de perfiles fraudulentos.
Por qué este enfoque resuelve un problema real
La proliferación de bots en las plataformas existentes no es una amenaza abstracta. Plantea desafíos concretos: manipulación de opinión, inflación artificial del compromiso, usurpación de identidad. Una red que garantice que cada usuario es una persona real ofrecería un valor diferenciador indudable. Este enfoque contrastaría fuertemente con los modelos tradicionales de moderación, ofreciendo en cambio una prevención desde la fuente.
La oportunidad estratégica para Sam Altman
Con el éxito rotundo de ChatGPT y Sora, OpenAI cuenta con una base de usuarios masiva y una credibilidad tecnológica incomparable. Una red social alimentada por estas innovaciones, combinada con la potencia de autenticación de Worldcoin, podría posicionar los proyectos de Sam Altman como líderes de una nueva generación de plataformas. En abril pasado, The Verge ya había revelado que OpenAI trabajaba en productos de redes sociales, sugiriendo que esta visión lleva mucho tiempo en los planes estratégicos de la empresa.
La ambición de Sam Altman y sus equipos es clara: construir la infraestructura digital de confianza que hoy falta.
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Sam Altman prepararía una red social humana contra la plaga de bots
Las redes sociales como X, Instagram y TikTok enfrentan una crisis importante: la creciente invasión de bots. Estos perfiles automatizados contaminan las conversaciones, propagan información falsa y degradan la experiencia del usuario. Ante este problema recurrente, Sam Altman, fundador de OpenAI, consideraría una solución radical con un socio inesperado: aprovechar las capacidades de autenticación biométrica para crear un espacio social reservado exclusivamente a los seres humanos.
Una colaboración estratégica entre dos ecosistemas
Según la información revelada a finales de enero, dos entidades cofundadas por Sam Altman podrían unir sus fuerzas para esta iniciativa ambiciosa. OpenAI, el líder indiscutible de la IA generativa, se asociaría con Worldcoin, el proyecto de criptomoneda desarrollado por Tools for Humanity. Esta colaboración podría aprovechar la red de autenticación biométrica que ha construido Worldcoin a través de su programa «scan-to-earn» que ha registrado millones de usuarios inscritos para recibir su criptomoneda WLD.
El núcleo del dispositivo se basaría en el Orb, la tecnología de escaneo ocular propietaria de Worldcoin. Este aparato, desplegado mundialmente desde hace años, podría transformar la verificación de usuarios en la plataforma social prevista por Sam Altman. Paralelamente, OpenAI también exploraría la integración del Face ID de Apple para ofrecer una segunda capa de verificación biométrica, validando así las identidades de los usuarios sin riesgo de creación de perfiles fraudulentos.
Por qué este enfoque resuelve un problema real
La proliferación de bots en las plataformas existentes no es una amenaza abstracta. Plantea desafíos concretos: manipulación de opinión, inflación artificial del compromiso, usurpación de identidad. Una red que garantice que cada usuario es una persona real ofrecería un valor diferenciador indudable. Este enfoque contrastaría fuertemente con los modelos tradicionales de moderación, ofreciendo en cambio una prevención desde la fuente.
La oportunidad estratégica para Sam Altman
Con el éxito rotundo de ChatGPT y Sora, OpenAI cuenta con una base de usuarios masiva y una credibilidad tecnológica incomparable. Una red social alimentada por estas innovaciones, combinada con la potencia de autenticación de Worldcoin, podría posicionar los proyectos de Sam Altman como líderes de una nueva generación de plataformas. En abril pasado, The Verge ya había revelado que OpenAI trabajaba en productos de redes sociales, sugiriendo que esta visión lleva mucho tiempo en los planes estratégicos de la empresa.
La ambición de Sam Altman y sus equipos es clara: construir la infraestructura digital de confianza que hoy falta.