AI × Web3: no es una superposición de narrativas, sino una división de roles
Recientemente, en el mundo de Web3, AI casi se ha convertido en un "prefijo万能". Ya sea en DeFi, NFT o DAO, solo con añadir AI, parece que surge una nueva historia de inmediato. Pero al pensarlo con calma, los problemas que AI y Web3 abordan en realidad son completamente diferentes. AI resuelve problemas de eficiencia: decisiones más rápidas, menos mano de obra, predicciones más fuertes; Web3 resuelve problemas de confianza: propiedad de activos, ejecución de reglas, distribución de valor. Muchos proyectos actuales solo ven AI como un envoltorio de marketing, sin pensar claramente en la relación de colaboración entre ambos. Los escenarios realmente dignos de expectativa no son "AI ayudando a la gente a hacer trading de criptomonedas", sino AI participando en el sistema económico como un sujeto independiente: puede tener una billetera, ejecutar contratos, ofrecer servicios y obtener beneficios. Y la blockchain se encarga de garantizar que estas acciones sean transparentes, verificables e inalterables. Quizás la clave para el próximo ciclo de crecimiento de Web3 no sea solo atraer a más usuarios humanos, sino también permitir que la inteligencia no humana participe de manera segura en la red de valor. Esa es la dirección en la que AI × Web3 merece la pena apostar a largo plazo.
Ver originales
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
AI × Web3: no es una superposición de narrativas, sino una división de roles
Recientemente, en el mundo de Web3, AI casi se ha convertido en un "prefijo万能". Ya sea en DeFi, NFT o DAO, solo con añadir AI, parece que surge una nueva historia de inmediato. Pero al pensarlo con calma, los problemas que AI y Web3 abordan en realidad son completamente diferentes. AI resuelve problemas de eficiencia: decisiones más rápidas, menos mano de obra, predicciones más fuertes; Web3 resuelve problemas de confianza: propiedad de activos, ejecución de reglas, distribución de valor. Muchos proyectos actuales solo ven AI como un envoltorio de marketing, sin pensar claramente en la relación de colaboración entre ambos. Los escenarios realmente dignos de expectativa no son "AI ayudando a la gente a hacer trading de criptomonedas", sino AI participando en el sistema económico como un sujeto independiente: puede tener una billetera, ejecutar contratos, ofrecer servicios y obtener beneficios. Y la blockchain se encarga de garantizar que estas acciones sean transparentes, verificables e inalterables. Quizás la clave para el próximo ciclo de crecimiento de Web3 no sea solo atraer a más usuarios humanos, sino también permitir que la inteligencia no humana participe de manera segura en la red de valor. Esa es la dirección en la que AI × Web3 merece la pena apostar a largo plazo.