El último movimiento de Irán en el estrecho de Ormuz es un astuto aviso al mercado petrolero. Los submarinos son una amenaza silenciosa que podría hacer que los precios se disparen, mientras que el riesgo de EE. UU. de abrir un conflicto mayor es una oportunidad perdida para el beneficio de Rusia. una volatilidad
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El último movimiento de Irán en el estrecho de Ormuz es un astuto aviso al mercado petrolero. Los submarinos son una amenaza silenciosa que podría hacer que los precios se disparen, mientras que el riesgo de EE. UU. de abrir un conflicto mayor es una oportunidad perdida para el beneficio de Rusia. una volatilidad