Recientemente vi una opinión de Arthur Hayes que hace un análisis interesante sobre las oportunidades que podría enfrentar Bitcoin en 2026.
Su lógica central en realidad no es complicada: el balance de la Reserva Federal está en una fase de expansión, el crédito bancario se está acelerando y las tasas de los préstamos hipotecarios también enfrentan presiones de ajuste. Estas señales apuntan en una dirección clara: la liquidez en dólares aumentará significativamente.
Aquí hay una regla histórica que vale la pena destacar. Cada vez que la base monetaria aumenta considerablemente, la parte de activos siempre muestra un aumento notable. Bitcoin, como otra vía de la liquidez global, suele beneficiarse en este entorno. Además, por su propia escasez y características de descentralización, realmente tiene una base para atraer fondos de la inversión financiera tradicional.
Por supuesto, el camino no será siempre suave, la volatilidad del mercado es normal. Pero desde la perspectiva del marco temporal hasta 2026, si la liquidez macroeconómica realmente se expande como se espera, Bitcoin, como la opción más líquida entre los activos de riesgo, debería ser una ventana de tiempo que vale la pena seguir de cerca.
Para los inversores, en lugar de preocuparse por el ruido a corto plazo, es mejor ampliar la vista a este gran ciclo. Después de todo, en un contexto de política monetaria flexible, mantener de forma estable los activos principales suele ser más rentable que hacer transacciones frecuentes.
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Recientemente vi una opinión de Arthur Hayes que hace un análisis interesante sobre las oportunidades que podría enfrentar Bitcoin en 2026.
Su lógica central en realidad no es complicada: el balance de la Reserva Federal está en una fase de expansión, el crédito bancario se está acelerando y las tasas de los préstamos hipotecarios también enfrentan presiones de ajuste. Estas señales apuntan en una dirección clara: la liquidez en dólares aumentará significativamente.
Aquí hay una regla histórica que vale la pena destacar. Cada vez que la base monetaria aumenta considerablemente, la parte de activos siempre muestra un aumento notable. Bitcoin, como otra vía de la liquidez global, suele beneficiarse en este entorno. Además, por su propia escasez y características de descentralización, realmente tiene una base para atraer fondos de la inversión financiera tradicional.
Por supuesto, el camino no será siempre suave, la volatilidad del mercado es normal. Pero desde la perspectiva del marco temporal hasta 2026, si la liquidez macroeconómica realmente se expande como se espera, Bitcoin, como la opción más líquida entre los activos de riesgo, debería ser una ventana de tiempo que vale la pena seguir de cerca.
Para los inversores, en lugar de preocuparse por el ruido a corto plazo, es mejor ampliar la vista a este gran ciclo. Después de todo, en un contexto de política monetaria flexible, mantener de forma estable los activos principales suele ser más rentable que hacer transacciones frecuentes.