Entrando en 2026, la estrategia es muy sencilla: extraer un valor real y rentable de los sistemas de IA.
Nada de cosas vacías. No se trata de especular con conceptos, ni de apostar a subidas o bajadas, sino de enfrentarse directamente a los sistemas de IA: ¿cuánto beneficio tangible y en dinero puede aportarme?
¿Y cómo hacerlo? Utilizar la IA como una herramienta de producción, no como un juguete. Conectar con escenarios de aplicación, calcular la inversión y el retorno, y dejar que los datos hablen. Esa es la vía que hay que seguir en 2026.
Ver originales
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
Entrando en 2026, la estrategia es muy sencilla: extraer un valor real y rentable de los sistemas de IA.
Nada de cosas vacías. No se trata de especular con conceptos, ni de apostar a subidas o bajadas, sino de enfrentarse directamente a los sistemas de IA: ¿cuánto beneficio tangible y en dinero puede aportarme?
¿Y cómo hacerlo? Utilizar la IA como una herramienta de producción, no como un juguete. Conectar con escenarios de aplicación, calcular la inversión y el retorno, y dejar que los datos hablen. Esa es la vía que hay que seguir en 2026.