Operar en el mercado no es una profesión convencional. Pasas mucho tiempo mirando la pantalla solo, tomando decisiones con información limitada. A veces, cada paso que das es preciso y correcto, pero aún así sufres pérdidas. Otras veces, una operación que falla resulta en ganancias inesperadas. La aleatoriedad del mercado es precisamente la razón fundamental por la que los traders soportan una gran presión psicológica. Este factor incontrolable no solo pone a prueba tus habilidades de análisis técnico, sino también la resiliencia de tu mentalidad.
Ver originales
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
Operar en el mercado no es una profesión convencional. Pasas mucho tiempo mirando la pantalla solo, tomando decisiones con información limitada. A veces, cada paso que das es preciso y correcto, pero aún así sufres pérdidas. Otras veces, una operación que falla resulta en ganancias inesperadas. La aleatoriedad del mercado es precisamente la razón fundamental por la que los traders soportan una gran presión psicológica. Este factor incontrolable no solo pone a prueba tus habilidades de análisis técnico, sino también la resiliencia de tu mentalidad.