Liquidez a corto plazo es uno de los indicadores más importantes para evaluar la capacidad de una empresa para sobrevivir. Al entender qué tan rápido puede la empresa convertir sus activos en efectivo, los inversores pueden analizar mejor los riesgos y oportunidades. Los estados financieros, por tanto, reflejan la solidez de la situación financiera, especialmente en la sección que detalla los diferentes activos.
Conceptos básicos: activos circulantes y no circulantes
El balance clasifica los activos en dos categorías principales, cada una con un papel distinto en la evaluación de la salud financiera del negocio.
Activos que pueden convertirse en efectivo en el corto plazo se refieren a aquellos que la empresa puede transformar en liquidez en un período no mayor a un año. Son herramientas clave para afrontar crisis financieras imprevistas, como cuando la empresa enfrenta una interrupción en los ingresos por eventos especiales (como ocurrió durante la COVID-19). La empresa puede liquidar estos activos para cubrir salarios, servicios públicos y otros gastos.
Por otro lado, activos no circulantes son aquellos que requieren más de un año para convertirse en efectivo, o que no pueden convertirse en efectivo en absoluto. Son importantes para la gestión a largo plazo, pero no sirven para solucionar problemas de liquidez. Ejemplos incluyen edificios de oficinas, maquinaria, terrenos o inversiones en otras empresas.
Valor de distinguir los tipos de activos
La principal diferencia radica en la capacidad de convertir en efectivo. Sin embargo, no solo importa la rapidez; cada tipo de activo tiene características específicas, desde bajo riesgo hasta alto riesgo. Una empresa con activos no circulantes de alto valor puede tener poder de negociación limitado para acceder a efectivo, mientras que una gran cantidad de activos no circulantes puede indicar una base sólida para el crecimiento a largo plazo.
Activos circulantes: tipos y características
Efectivo y equivalentes
Efectivo es el activo más líquido, puede usarse para pagar deudas inmediatamente. La desventaja es que no genera rendimiento. Una empresa que acumula demasiado efectivo puede perder oportunidades de inversión o de obtener retornos.
Depósitos y valores negociables son activos que pueden convertirse en efectivo rápidamente y que generan intereses. El riesgo radica en la estabilidad de las instituciones financieras.
Inversiones a corto plazo y valores
Las empresas con exceso de fondos suelen optar por** invertir en acciones o bonos** a corto plazo para generar ingresos adicionales. Estas inversiones conllevan riesgos por la volatilidad de los precios; los rendimientos pueden ser altos, pero también existe la posibilidad de pérdidas.
Cuentas por cobrar y contratos de pago
Clientes son las cantidades que la empresa aún no ha recibido de sus clientes. Un aumento en estas cifras indica que la empresa está otorgando más crédito para vender más productos. Los contratos de pago son deudas con condiciones o plazos de pago definidos. Ambos conllevan el riesgo de incumplimiento.
Inventarios
Productos, materias primas y productos terminados que aún no se han vendido son activos con riesgo, ya que pueden devaluarse si se vuelven obsoletos o deterioran. Es importante que la empresa no acumule inventarios excesivos que no puedan venderse.
Materiales, gastos pagados por adelantado y ingresos por cobrar
Materiales y papelería de oficina son activos de bajo valor pero necesarios para las operaciones. Gastos pagados por adelantado son pagos realizados por anticipado para servicios futuros, como seguros o alquiler. Ingresos por cobrar son ingresos que la empresa tiene garantizados pero aún no han sido registrados en las cuentas.
¿Qué revela la información del balance?
El monto de activos circulantes en el balance refleja qué tan líquida es la empresa en ese momento. Una alta liquidez permite:
Pagar deudas a corto plazo con facilidad
Responder a fluctuaciones en los ingresos
Negociar contratos con mayor flexibilidad
Aprovechar oportunidades de negocio rápidamente
No obstante, la calidad de los activos es tan importante como su cantidad. Por ejemplo, efectivo y depósitos son 100% convertibles en efectivo, pero cuentas por cobrar pueden no cobrarse en una crisis. Los inversores deben distinguir esto.
Además, comparar el tamaño de los activos circulantes con las deudas a corto plazo (Razón corriente) es la forma más sencilla de determinar si la empresa puede superar una crisis.
Caso real: cambios en los activos circulantes de Apple
Apple Inc. es un ejemplo destacado en gestión de liquidez. En la junta de accionistas de 2020, el CEO Tim Cook afirmó que la liquidez no era un problema para la compañía.
Sin embargo, al comparar los datos del balance entre años:
Activos circulantes totales disminuyeron de aproximadamente 162,819 millones de dólares a 143 millones de dólares (en 2020 bajaron a 135 millones de dólares)
Efectivo y equivalentes disminuyeron significativamente, de 90 millones a 48 millones (una caída del 46%)
Cuentas por cobrar aumentaron notablemente, de 37 millones a 60 millones (un incremento del 62.7%)
Esta transformación indica que:
Apple puede haber ajustado su política de cobros, permitiendo a minoristas y distribuidores (retailer) extender sus plazos de pago, estrategia común en empresas fuertes. Esto puede reducir la liquidez a corto plazo, pero no es preocupante si la compañía mantiene suficiente efectivo y puede generar ingresos adicionales con confianza.
La importancia de los activos no circulantes
Mientras los activos circulantes responden a la pregunta “¿Tenemos dinero para mañana?”, los activos no circulantes abordan “¿Podemos crear valor a largo plazo?”.
Activos no circulantes incluyen:
Terrenos, edificios y maquinaria, base para producción y generación de valor
Derechos y licencias, que otorgan derechos operativos
Activos intangibles, como marcas, fórmulas y tecnología
Inversiones a largo plazo en otras empresas o bonos
Una empresa con muchos activos no circulantes puede tener:
Una base de producción sólida
Altos costos iniciales ((capital intensive))
Riesgo de obsolescencia de equipos
Mejor poder de fijación de precios
Análisis profundo: más allá de los números
Los inversores suelen cometer errores al solo mirar el total de activos circulantes. Es fundamental:
Evaluar la calidad: 100 dólares en efectivo valen más que 100 dólares en inventario que puede no venderse.
Observar tendencias: si los activos aumentan o disminuyen, indica crecimiento o contracción.
Comparar con competidores: qué proporción de activos circulantes tienen empresas similares.
Calcular ratios: como Razón corriente, Ratio rápido, Ratio de efectivo, para medir la capacidad de pagar deudas.
Conclusión
Activos circulantes y no circulantes ofrecen una visión completa de la salud de la empresa.
Los activos circulantes reflejan liquidez y seguridad a corto plazo, mientras que los activos no circulantes muestran capacidad y potencial a largo plazo.
Los inversores que entienden ambos aspectos podrán decidir mejor si la empresa está preparada para sobrevivir en tiempos difíciles y crecer sosteniblemente a largo plazo. Analizar los estados financieros con un enfoque profundo en los activos es una habilidad clave que no debe subestimarse.
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¿por qué los inversores deben entender los activos circulantes y los activos no circulantes?
Liquidez a corto plazo es uno de los indicadores más importantes para evaluar la capacidad de una empresa para sobrevivir. Al entender qué tan rápido puede la empresa convertir sus activos en efectivo, los inversores pueden analizar mejor los riesgos y oportunidades. Los estados financieros, por tanto, reflejan la solidez de la situación financiera, especialmente en la sección que detalla los diferentes activos.
Conceptos básicos: activos circulantes y no circulantes
El balance clasifica los activos en dos categorías principales, cada una con un papel distinto en la evaluación de la salud financiera del negocio.
Activos que pueden convertirse en efectivo en el corto plazo se refieren a aquellos que la empresa puede transformar en liquidez en un período no mayor a un año. Son herramientas clave para afrontar crisis financieras imprevistas, como cuando la empresa enfrenta una interrupción en los ingresos por eventos especiales (como ocurrió durante la COVID-19). La empresa puede liquidar estos activos para cubrir salarios, servicios públicos y otros gastos.
Por otro lado, activos no circulantes son aquellos que requieren más de un año para convertirse en efectivo, o que no pueden convertirse en efectivo en absoluto. Son importantes para la gestión a largo plazo, pero no sirven para solucionar problemas de liquidez. Ejemplos incluyen edificios de oficinas, maquinaria, terrenos o inversiones en otras empresas.
Valor de distinguir los tipos de activos
La principal diferencia radica en la capacidad de convertir en efectivo. Sin embargo, no solo importa la rapidez; cada tipo de activo tiene características específicas, desde bajo riesgo hasta alto riesgo. Una empresa con activos no circulantes de alto valor puede tener poder de negociación limitado para acceder a efectivo, mientras que una gran cantidad de activos no circulantes puede indicar una base sólida para el crecimiento a largo plazo.
Activos circulantes: tipos y características
Efectivo y equivalentes
Efectivo es el activo más líquido, puede usarse para pagar deudas inmediatamente. La desventaja es que no genera rendimiento. Una empresa que acumula demasiado efectivo puede perder oportunidades de inversión o de obtener retornos.
Depósitos y valores negociables son activos que pueden convertirse en efectivo rápidamente y que generan intereses. El riesgo radica en la estabilidad de las instituciones financieras.
Inversiones a corto plazo y valores
Las empresas con exceso de fondos suelen optar por** invertir en acciones o bonos** a corto plazo para generar ingresos adicionales. Estas inversiones conllevan riesgos por la volatilidad de los precios; los rendimientos pueden ser altos, pero también existe la posibilidad de pérdidas.
Cuentas por cobrar y contratos de pago
Clientes son las cantidades que la empresa aún no ha recibido de sus clientes. Un aumento en estas cifras indica que la empresa está otorgando más crédito para vender más productos. Los contratos de pago son deudas con condiciones o plazos de pago definidos. Ambos conllevan el riesgo de incumplimiento.
Inventarios
Productos, materias primas y productos terminados que aún no se han vendido son activos con riesgo, ya que pueden devaluarse si se vuelven obsoletos o deterioran. Es importante que la empresa no acumule inventarios excesivos que no puedan venderse.
Materiales, gastos pagados por adelantado y ingresos por cobrar
Materiales y papelería de oficina son activos de bajo valor pero necesarios para las operaciones. Gastos pagados por adelantado son pagos realizados por anticipado para servicios futuros, como seguros o alquiler. Ingresos por cobrar son ingresos que la empresa tiene garantizados pero aún no han sido registrados en las cuentas.
¿Qué revela la información del balance?
El monto de activos circulantes en el balance refleja qué tan líquida es la empresa en ese momento. Una alta liquidez permite:
No obstante, la calidad de los activos es tan importante como su cantidad. Por ejemplo, efectivo y depósitos son 100% convertibles en efectivo, pero cuentas por cobrar pueden no cobrarse en una crisis. Los inversores deben distinguir esto.
Además, comparar el tamaño de los activos circulantes con las deudas a corto plazo (Razón corriente) es la forma más sencilla de determinar si la empresa puede superar una crisis.
Caso real: cambios en los activos circulantes de Apple
Apple Inc. es un ejemplo destacado en gestión de liquidez. En la junta de accionistas de 2020, el CEO Tim Cook afirmó que la liquidez no era un problema para la compañía.
Sin embargo, al comparar los datos del balance entre años:
Esta transformación indica que:
Apple puede haber ajustado su política de cobros, permitiendo a minoristas y distribuidores (retailer) extender sus plazos de pago, estrategia común en empresas fuertes. Esto puede reducir la liquidez a corto plazo, pero no es preocupante si la compañía mantiene suficiente efectivo y puede generar ingresos adicionales con confianza.
La importancia de los activos no circulantes
Mientras los activos circulantes responden a la pregunta “¿Tenemos dinero para mañana?”, los activos no circulantes abordan “¿Podemos crear valor a largo plazo?”.
Activos no circulantes incluyen:
Una empresa con muchos activos no circulantes puede tener:
Análisis profundo: más allá de los números
Los inversores suelen cometer errores al solo mirar el total de activos circulantes. Es fundamental:
Conclusión
Activos circulantes y no circulantes ofrecen una visión completa de la salud de la empresa.
Los activos circulantes reflejan liquidez y seguridad a corto plazo, mientras que los activos no circulantes muestran capacidad y potencial a largo plazo.
Los inversores que entienden ambos aspectos podrán decidir mejor si la empresa está preparada para sobrevivir en tiempos difíciles y crecer sosteniblemente a largo plazo. Analizar los estados financieros con un enfoque profundo en los activos es una habilidad clave que no debe subestimarse.