Imagina: necesitas ejecutar Windows en un Mac, pero no quieres comprar una computadora separada. O necesitas probar el código en diferentes sistemas antes de lanzarlo a producción. La máquina virtual resuelve este problema: crea un entorno aislado donde puedes experimentar sin riesgo de dañar el sistema principal.
En la blockchain, la máquina virtual desempeña un papel aún más importante: se convierte en el motor que procesa los contratos inteligentes y alimenta todo el ecosistema de aplicaciones descentralizadas.
Cómo está diseñada la máquina virtual
Técnicamente, es una imagen de computadora que se ejecuta dentro de otra computadora. Puedes instalar un sistema operativo, guardar archivos, ejecutar aplicaciones; todo esto funciona en un entorno aislado, y el hardware físico (memoria, procesador, almacenamiento) lo proporciona la máquina anfitriona.
Este proceso es gestionado por un programa llamado hipervisor. Distribuye los recursos de tal manera que varias máquinas virtuales puedan operar al mismo tiempo. Existen dos tipos:
Tipo 1 (Bare-metal) — se instala en hardware limpio, se utiliza en centros de datos y plataformas en la nube para un rendimiento máximo.
Tipo 2 (Hosted) — funciona sobre un sistema operativo normal, adecuado para pruebas locales y desarrollo.
Aplicación práctica de la VM tradicional
Pruebas seguras: un archivo sospechoso, una aplicación desconocida: todo esto se puede ejecutar en una máquina virtual. Incluso si ocurre un fallo o se encuentra un virus, el sistema principal permanecerá intacto.
Desarrollo multiplataforma: el programador puede probar la aplicación en Linux, Windows y macOS, utilizando un solo dispositivo físico.
Lanzamiento de software obsoleto: algunos programas solo funcionan en Windows XP u otros sistemas antiguos. La máquina virtual recrea el entorno necesario.
Servicios en la nube: AWS, Azure, Google Cloud funcionan en máquinas virtuales. Al crear un servicio en la nube, se despliega una VM en el centro de datos, alojando sitios web, bases de datos o aplicaciones.
Máquina virtual en la blockchain: otra historia
Aquí funciona de manera completamente diferente. Si una VM tradicional es un entorno de pruebas, la versión de blockchain es un mecanismo de ejecución para contratos inteligentes.
EVM (Ethereum Virtual Machine) permite a los desarrolladores escribir contratos en Solidity, Vyper y otros lenguajes, y luego desplegarlos en Ethereum y en cualquier red compatible. EVM garantiza que todos los nodos de la red apliquen las mismas reglas al interactuar con los contratos.
Cuando usas un protocolo DeFi como Uniswap: tus transacciones son procesadas por contratos inteligentes que funcionan dentro de la máquina virtual. EVM ejecuta el código, verifica las condiciones, actualiza los datos.
Al crear un NFT: la máquina virtual rastrea la propiedad de cada token. Cuando transfieres un NFT, la VM actualiza el registro de propietarios.
Diferentes máquinas virtuales — diferentes enfoques
Cada gran blockchain ha elegido su estrategia:
NEAR y Cosmos utilizan máquinas virtuales basadas en WebAssembly (WASM), que soportan contratos inteligentes en múltiples lenguajes de programación.
Sui implementó MoveVM para la ejecución de contratos en el lenguaje Move.
Solana creó su propio entorno de ejecución (SVM), que procesa transacciones en paralelo y maneja una alta capacidad de procesamiento.
L2-rollups utilizan máquinas virtuales especializadas, como zkEVM, que aplican pruebas de cero conocimiento para escalar.
Desventajas que debes conocer
Rendimiento: la máquina virtual agrega una capa entre el hardware y el código, lo que puede ralentizar la ejecución en comparación con la ejecución directa en una máquina física. En blockchain, esto significa comisiones de gas más altas y un procesamiento más lento.
Dificultad: el mantenimiento de VM ( especialmente en la nube o blockchain) requiere configuración, actualizaciones y habilidades especializadas.
Incompatibilidad: un contrato inteligente escrito para Ethereum no funcionará en Solana sin reestructuración. Los desarrolladores tienen que adaptar el código para cada entorno.
Por qué es importante entender esto
Las máquinas virtuales son la base tanto de los sistemas informáticos convencionales como de toda la infraestructura de blockchain. Permiten ejecutar diferentes entornos, probar el código de manera segura y utilizar los recursos de manera eficiente.
En blockchain, la máquina virtual no es solo una herramienta, es el fundamento sobre el cual se sostiene todo el ecosistema de contratos inteligentes y aplicaciones descentralizadas. Incluso si no eres programador, entender cómo funciona la máquina virtual ayuda a comprender los mecanismos profundos de las plataformas DeFi y la interacción con las criptomonedas.
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Cómo funciona una máquina virtual: de las PC tradicionales a la blockchain
¿Para qué sirve?
Imagina: necesitas ejecutar Windows en un Mac, pero no quieres comprar una computadora separada. O necesitas probar el código en diferentes sistemas antes de lanzarlo a producción. La máquina virtual resuelve este problema: crea un entorno aislado donde puedes experimentar sin riesgo de dañar el sistema principal.
En la blockchain, la máquina virtual desempeña un papel aún más importante: se convierte en el motor que procesa los contratos inteligentes y alimenta todo el ecosistema de aplicaciones descentralizadas.
Cómo está diseñada la máquina virtual
Técnicamente, es una imagen de computadora que se ejecuta dentro de otra computadora. Puedes instalar un sistema operativo, guardar archivos, ejecutar aplicaciones; todo esto funciona en un entorno aislado, y el hardware físico (memoria, procesador, almacenamiento) lo proporciona la máquina anfitriona.
Este proceso es gestionado por un programa llamado hipervisor. Distribuye los recursos de tal manera que varias máquinas virtuales puedan operar al mismo tiempo. Existen dos tipos:
Tipo 1 (Bare-metal) — se instala en hardware limpio, se utiliza en centros de datos y plataformas en la nube para un rendimiento máximo.
Tipo 2 (Hosted) — funciona sobre un sistema operativo normal, adecuado para pruebas locales y desarrollo.
Aplicación práctica de la VM tradicional
Pruebas seguras: un archivo sospechoso, una aplicación desconocida: todo esto se puede ejecutar en una máquina virtual. Incluso si ocurre un fallo o se encuentra un virus, el sistema principal permanecerá intacto.
Desarrollo multiplataforma: el programador puede probar la aplicación en Linux, Windows y macOS, utilizando un solo dispositivo físico.
Lanzamiento de software obsoleto: algunos programas solo funcionan en Windows XP u otros sistemas antiguos. La máquina virtual recrea el entorno necesario.
Servicios en la nube: AWS, Azure, Google Cloud funcionan en máquinas virtuales. Al crear un servicio en la nube, se despliega una VM en el centro de datos, alojando sitios web, bases de datos o aplicaciones.
Máquina virtual en la blockchain: otra historia
Aquí funciona de manera completamente diferente. Si una VM tradicional es un entorno de pruebas, la versión de blockchain es un mecanismo de ejecución para contratos inteligentes.
EVM (Ethereum Virtual Machine) permite a los desarrolladores escribir contratos en Solidity, Vyper y otros lenguajes, y luego desplegarlos en Ethereum y en cualquier red compatible. EVM garantiza que todos los nodos de la red apliquen las mismas reglas al interactuar con los contratos.
Cuando usas un protocolo DeFi como Uniswap: tus transacciones son procesadas por contratos inteligentes que funcionan dentro de la máquina virtual. EVM ejecuta el código, verifica las condiciones, actualiza los datos.
Al crear un NFT: la máquina virtual rastrea la propiedad de cada token. Cuando transfieres un NFT, la VM actualiza el registro de propietarios.
Diferentes máquinas virtuales — diferentes enfoques
Cada gran blockchain ha elegido su estrategia:
NEAR y Cosmos utilizan máquinas virtuales basadas en WebAssembly (WASM), que soportan contratos inteligentes en múltiples lenguajes de programación.
Sui implementó MoveVM para la ejecución de contratos en el lenguaje Move.
Solana creó su propio entorno de ejecución (SVM), que procesa transacciones en paralelo y maneja una alta capacidad de procesamiento.
L2-rollups utilizan máquinas virtuales especializadas, como zkEVM, que aplican pruebas de cero conocimiento para escalar.
Desventajas que debes conocer
Rendimiento: la máquina virtual agrega una capa entre el hardware y el código, lo que puede ralentizar la ejecución en comparación con la ejecución directa en una máquina física. En blockchain, esto significa comisiones de gas más altas y un procesamiento más lento.
Dificultad: el mantenimiento de VM ( especialmente en la nube o blockchain) requiere configuración, actualizaciones y habilidades especializadas.
Incompatibilidad: un contrato inteligente escrito para Ethereum no funcionará en Solana sin reestructuración. Los desarrolladores tienen que adaptar el código para cada entorno.
Por qué es importante entender esto
Las máquinas virtuales son la base tanto de los sistemas informáticos convencionales como de toda la infraestructura de blockchain. Permiten ejecutar diferentes entornos, probar el código de manera segura y utilizar los recursos de manera eficiente.
En blockchain, la máquina virtual no es solo una herramienta, es el fundamento sobre el cual se sostiene todo el ecosistema de contratos inteligentes y aplicaciones descentralizadas. Incluso si no eres programador, entender cómo funciona la máquina virtual ayuda a comprender los mecanismos profundos de las plataformas DeFi y la interacción con las criptomonedas.