Noticias de Gate, a medida que la tensión geopolítica se intensifica, los inversores comienzan a prestar atención al desempeño de Bitcoin en una posible guerra entre Irán. Al recordar la historia, antes de la guerra de Irak de 2003, el mercado de valores de EE. UU. ya había incorporado una gran cantidad de pánico: durante la fase inicial de la invasión, el índice S&P 500 incluso subió aproximadamente un 3.8%, mientras que el precio del petróleo cayó alrededor de 6.5% a 7 dólares. Esto sugiere que la respuesta directa del mercado a la guerra fue limitada y que, en mayor medida, reflejó la disminución de la incertidumbre. Mientras tanto, durante el conflicto entre Rusia y Ucrania en 2022, el precio de Bitcoin cayó de forma pronunciada alrededor de un 7% al inicio, lo que muestra que, bajo el impacto de guerras repentinas, se comporta más como un activo de alto riesgo que como un refugio.
El análisis señala que la característica de “beta de guerra” de Bitcoin se manifiesta entre 24 y 72 horas antes del shock: cuando los titulares de noticias dominan el mercado, Bitcoin tiende a experimentar una volatilidad intensa. Si la guerra se percibe como breve y controlable, Bitcoin podría caer primero y luego estabilizarse e incluso rebotar después de que la incertidumbre disminuya; pero si el conflicto se prolonga o escala de forma integral, el petróleo se mantiene alto, las expectativas de inflación aumentan, las tasas suben, se ajusta la liquidez y eso ejercerá una presión sostenida sobre Bitcoin.
La investigación enfatiza que la reacción de Bitcoin depende más de factores macroeconómicos y cambios en los rendimientos, más que de la guerra en sí. Una invasión terrestre podría impulsar el precio del petróleo, elevar las expectativas de inflación y retrasar los recortes de tasas de la Reserva Federal, afectando así la liquidez del mercado y generando un impacto negativo en los activos digitales. Los sectores de energía y defensa suelen beneficiarse primero, mientras que Bitcoin y otros criptoactivos pueden verse más expuestos a los efectos de un ajuste de liquidez en el corto plazo.
En conjunto, si EE. UU. invade Irán, el desempeño de Bitcoin en el corto plazo tiene tres posibilidades: una caída breve seguida de estabilización, una caída continua o una fuerte liquidación por una escalada integral. Los inversores deben vigilar el desarrollo del conflicto, la trayectoria del precio del petróleo y el entorno de tasas macroeconómicas para evaluar el riesgo de trading a corto plazo de Bitcoin y el espacio potencial para un rebote.