Gate News informa que, el 25 de marzo, debido al impacto de la situación en Oriente Medio, las reservas de divisas de Turquía (activos en moneda extranjera en poder del país) se redujeron rápidamente, lo que generó preocupación en el mercado sobre su capacidad para mantener la estabilidad de su tipo de cambio. Los datos muestran que en las últimas tres semanas, el Banco Central de Turquía ha utilizado aproximadamente 30 mil millones de dólares para intervenir en el mercado y apoyar la lira turca (la moneda oficial de Turquía).
Los analistas señalan que, bajo la doble presión de la salida de capital extranjero y el aumento de los costos energéticos, Turquía podría recurrir a la venta o al intercambio de reservas de oro para complementar la liquidez en divisas. Actualmente, sus reservas de oro superan los 100 mil millones de dólares.
Debido al impacto del conflicto, los precios internacionales del petróleo han subido considerablemente, lo que ha agravado aún más el déficit por cuenta corriente de Turquía (indicador de balanza comercial) y la presión inflacionaria. Si la situación persiste, Turquía enfrentará presiones para devaluar su moneda y aumentar las tasas de interés.