BlockBeats informa que, el 25 de marzo, el mercado está siendo dominado por una descoordinación entre la “política de reducción de precios de la energía” y el “riesgo en Oriente Medio sin resolver”. Estados Unidos ha relajado las regulaciones sobre la gasolina, la Unión Europea ha retrasado la prohibición del petróleo ruso para frenar la inflación y los precios del petróleo, pero las negociaciones entre EE. UU. e Irán aún no se han concretado y las operaciones militares continúan, lo que impide que la prima de riesgo se libere completamente. El capital se ha desplazado hacia activos refugio como el oro, manteniendo una liquidez general en contracción y en modo defensivo.
En este contexto, BTC no ha formado una tendencia clara, sino que presenta una estructura de rango impulsada principalmente por la liquidez. La zona superior de 71.6k–73k es una área de alta concentración de órdenes de venta y liquidez para seguir subiendo, mientras que la zona inferior de 67k–68k es una banda de liquidación y soporte de compras. En medio, de 70k–71k, el precio atraviesa rápidamente debido a la escasez de liquidez. A corto plazo, si el precio se estabiliza por encima de 71.6k, se activará una limpieza de órdenes hacia los 73k; si cae por debajo de 68k y el soporte falla, se extenderá una liquidación hacia abajo. Antes de que los precios del energía y las negociaciones en Oriente Medio muestren resultados unilaterales, el mercado seguirá activando repetidamente movimientos entre ambas zonas de liquidez. La esencia de BTC sigue siendo un resultado de la asunción de riesgo, no un activo con tendencia activa.
En resumen, en el corto plazo, el mercado de criptomonedas no tiene condiciones para una continuación de tendencia, sino que se encuentra en una fase de consolidación impulsada por la liquidez. Solo cuando surjan rupturas unilaterales en los riesgos energéticos o en la dirección de la liquidez, el mercado elegirá una verdadera ruta de fijación de precios.