
El typosquatting es una estrategia fraudulenta de registro que utiliza errores tipográficos o caracteres visualmente similares para hacerse pasar por marcas reconocidas. En el sector cripto, esta práctica suele consistir en registrar variantes de nombres de dominio, identificadores en redes sociales, nombres de tokens o identificadores de contratos que imitan los originales. El propósito es inducir a los usuarios a confundir estos elementos con portales oficiales o activos legítimos, llevándoles a hacer clic, autorizar o transferir fondos. Los atacantes suelen dirigirse a proyectos y exchanges populares, alterando una letra o sustituyéndola por un carácter similar para ocultar su verdadera identidad.
El typosquatting supone una amenaza directa para tus fondos y la seguridad de tus cuentas, y puede ocasionar pérdidas importantes. Acceder a un sitio web o aplicación falsa puede provocar el robo de permisos de tu wallet, el envío de fondos a direcciones fraudulentas o la instalación de extensiones y aplicaciones maliciosas. Para quienes se inician en el sector, cualquier elemento que “parezca correcto” puede convertirse en un punto de riesgo. Reconocer el typosquatting reduce de forma significativa la probabilidad de ser víctima de estos ataques.
Los atacantes registran nombres que se asemejan mucho a los originales para desviar tráfico y explotar la confianza de los usuarios.
El typosquatting suele centrarse en puntos de entrada, resultados de búsqueda y flujos de transacciones, es decir, donde se producen clics y autorizaciones.
La clave es utilizar puntos de entrada oficiales y realizar múltiples verificaciones para evitar clics erróneos.
En el último año, el typosquatting en el sector cripto y los puntos de entrada de tokens falsos se han intensificado en torno a los focos del mercado y los nuevos lanzamientos de tokens.
Durante 2025, los informes de empresas de seguridad muestran un aumento notable (a menudo del 30–50 %) en bloqueos de dominios de typosquatting y suplantación de marcas respecto a 2024. Este incremento se debe al creciente interés en nuevos tokens y airdrops, el aumento de búsquedas móviles y la mayor difusión mediante anuncios en redes sociales.
Los datos del tercer trimestre de 2025 revelan una mayor coordinación entre “dominios similares + cuentas de redes sociales” dirigidas a exchanges y principales ecosistemas blockchain. Los usuarios pasan de plataformas sociales a sitios falsos con mayor rapidez y permanecen más tiempo en ellos. Las plataformas han reforzado medidas como “etiquetas oficiales” y la visualización de direcciones de contrato en las páginas de proyectos, lo que ha reducido la tasa de clics erróneos internamente, pero los usuarios deben seguir atentos fuera de estas plataformas.
Los tokens falsos y contratos simulados aumentan durante las “semanas de lanzamientos calientes”, a menudo acompañados de códigos y avatares similares. Los nombres ENS casi idénticos son más frecuentes en ciclos de proyectos NFT y de identidad. Aunque las defensas oficiales son más sólidas, la verificación por parte del usuario sigue siendo esencial, especialmente en redes sociales y motores de búsqueda.
Aunque suelen emplearse conjuntamente, el typosquatting se basa en nombres engañosamente similares para atrapar a los usuarios, mientras que el phishing utiliza mensajes y páginas falsas para obtener información sensible.
El typosquatting equivale a “colocar una placa de dirección falsa en un barrio real” para que entres por la puerta equivocada; el phishing te atrae mediante pop-ups, formularios u ofertas de recompensa para que reveles tu frase semilla o apruebes transacciones. En la práctica, los atacantes pueden usar dominios typosquatted como primer paso para canalizar a las víctimas hacia sitios de phishing, por lo que es necesario protegerse frente a ambos.
Acceder a un dominio typosquatted puede derivar en robo de activos o filtraciones de datos. Los atacantes suelen instalar trampas de phishing en estos sitios falsos que te incitan a conectar tu wallet, introducir tu clave privada o transferir fondos. Si te ocurre, revisa de inmediato tu cuenta en busca de transacciones no autorizadas y utiliza siempre favoritos o enlaces oficiales para acceder a plataformas importantes.
Normalmente, registran previamente dominios similares, activan protección DNS y monitorizan la huella digital de su marca. Muchos proyectos aseguran dominios con errores comunes de antemano o muestran direcciones oficiales de forma destacada en sus webs. Los usuarios deben recurrir a los canales sociales oficiales para obtener enlaces auténticos y verificar los detalles de los proyectos en plataformas autorizadas como Gate antes de interactuar.
Quienes se inician en el sector suelen desconocer las plataformas cripto y pueden equivocarse al recordar los nombres o cometer errores por prisas. Además, los anuncios maliciosos pueden aparecer en los primeros resultados de búsqueda, aumentando el riesgo. Para estar seguro, guarda en favoritos las plataformas que uses con frecuencia, verifica varias veces las direcciones antes de operar y evita hacer clic en enlaces de anuncios en los resultados de búsqueda.
Las técnicas más frecuentes incluyen sustitución de letras (0 por O, l por 1), adición de prefijos/sufijos (Gate.com → Gate.como), intercambios de homófonos (MetaMask → MetaMack) y uso de nuevas extensiones de dominio (.cc o .net en vez de .com). La mejor defensa es comparar cada letra del dominio oficial y prestar especial atención a la ortografía y los sufijos.
Las hardware wallets ofrecen una seguridad elevada, ya que las transacciones requieren confirmación física en el dispositivo y el robo directo es difícil. No obstante, revisa las transacciones recientes para detectar aprobaciones no autorizadas y revoca inmediatamente cualquier permiso sospechoso de contrato. Para mayor seguridad, transfiere los activos a una nueva dirección de wallet utilizando exclusivamente canales oficiales.


