
Un Soulbound Token (SBT) es una credencial on-chain no transferible que asocia una cualificación o estatus concreto a tu dirección de wallet. En vez de representar un activo intercambiable, un SBT actúa como una “etiqueta” en tu cuenta, indicando una credencial que posees.
Los Soulbound Tokens se comparan frecuentemente con los NFT (NFT), certificados digitales únicos que normalmente pueden transferirse o intercambiarse. Los SBT, por el contrario, son expresamente no transferibles y quedan vinculados permanentemente a una sola dirección, representando identidades o relaciones no comerciables.
Cuando un emisor mina un SBT, utiliza un smart contract para registrar el token en la blockchain. Los smart contracts son conjuntos de reglas automatizadas escritas en código, que permiten ejecutar acciones sin intervención manual.
La no transferibilidad de los Soulbound Tokens se garantiza mediante la lógica del smart contract. El contrato deshabilita o intercepta las operaciones estándar de transferencia, por lo que una vez minado, el token queda “bloqueado” a una dirección.
Un enfoque habitual consiste en extender estándares de token existentes como ERC-721 o ERC-1155, sobrescribiendo funciones como transfer y approve para impedir el movimiento, o añadiendo validaciones que rechacen transferencias. ERC hace referencia a los estándares generales de tokens en Ethereum, facilitando que wallets y aplicaciones reconozcan y muestren los tokens.
EIP-5192 introdujo un modelo mínimo de Soulbound Token con un “estado bloqueado”. Estas propuestas ofrecen interfaces estandarizadas para que los wallets indiquen visualmente la no transferibilidad. Algunas implementaciones permiten además que los emisores revoquen (quemen) o actualicen tokens, facilitando la corrección de errores o la gestión de expiraciones.
Los Soulbound Tokens buscan evitar la mercantilización de credenciales, llevando a la blockchain identidades o estados de relación no transferibles y permitiendo la verificación automática por aplicaciones.
Entre los casos de uso más habituales están la emisión de certificados de grado por universidades, la concesión de membresías no transferibles por clubes y la distribución de verificaciones de cumplimiento (como el KYC) o insignias de asistencia por parte de proyectos. Al no poder transferirse, estos tokens impiden la “compra de identidades”.
En el ámbito de la gobernanza y la participación, comunidades o DAOs pueden conceder permisos o beneficios especiales a direcciones que posean ciertos SBT, como permitir solo a direcciones cualificadas participar en revisiones o reclamar airdrops. Esto favorece distribuciones basadas en méritos y contribuciones.
Como titular, normalmente “reclamas” o minas un Soulbound Token en lugar de adquirirlo. El proceso es sencillo:
Paso 1: Prepara tu wallet y asegúrate de que es compatible con la blockchain correspondiente. Tu wallet es tu cuenta on-chain; utiliza el wallet Web3 de Gate o cualquier wallet compatible.
Paso 2: Accede al sitio del emisor, conecta tu wallet y completa la verificación off-chain solicitada (correo electrónico, carné de estudiante, número de entrada, etc.), y pulsa el botón de minteo o reclamo.
Paso 3: Tras minar el token, consulta tu SBT en un explorador de blockchain o en la página de activos de tu wallet. Si tu wallet soporta los estándares necesarios, mostrará que el token es no transferible.
En la plataforma Web3 de Gate, puedes conectarte a sitios de proyectos compatibles para reclamar SBT. La visualización e interacción con los tokens dependerá tanto de los estándares del proyecto como de la compatibilidad del wallet.
La diferencia principal es la transferibilidad. Los NFT pueden intercambiarse en mercados abiertos, mientras que los Soulbound Tokens están diseñados para no transferirse: solo los emisores pueden minarlos o revocarlos.
También difieren en su propósito: los NFT se usan sobre todo como coleccionables, objetos de juego o entradas (activos comerciables), mientras que los Soulbound Tokens se centran en identidad, credenciales y relaciones. Los SBT priorizan la verificabilidad y la no comerciabilidad por encima del valor de mercado.
En cuanto a experiencia de usuario, los marketplaces de NFT destacan la rareza y el historial de transacciones; los SBT se centran en la credibilidad del emisor, las condiciones de emisión y los periodos de validez. Ambos pueden ser reconocidos por wallets, pero se muestran de forma diferente.
Un DID (Decentralized Identifier) es un identificador de identidad controlado por el usuario, multiplataforma, diseñado para la autogestión en vez del control por parte de una plataforma.
Las Verifiable Credentials son declaraciones digitales firmadas por emisores, que pueden validarse de forma independiente pero no siempre se almacenan on-chain. Funcionan como certificados digitales firmados, basándose en firmas criptográficas en vez de consultas en blockchain para su validación.
Los Soulbound Tokens llevan determinadas credenciales clave on-chain, permitiendo a las aplicaciones leer directamente las cualificaciones asociadas a una dirección. Los DID y las Verifiable Credentials se enfocan más en la verificación de firmas off-chain y la preservación de la privacidad. En la práctica, los SBT suelen combinarse con Verifiable Credentials off-chain y zero-knowledge proofs (pruebas de elegibilidad sin revelar detalles) para minimizar la exposición de datos personales.
Riesgo de privacidad: Publicar credenciales de identidad o datos sensibles en la blockchain puede desanonimizarte. Es aconsejable usar wallets exclusivas para credenciales públicas y valorar qué información quieres poner on-chain.
Revocación y correcciones: La posibilidad de revocar o modificar información depende tanto del smart contract como del diseño del emisor. Elige proyectos que permitan revocación o actualización y revisa siempre la documentación del contrato.
Emisores de confianza: Cualquier usuario puede emitir tokens, por lo que existe riesgo de credenciales falsas. Verifica siempre los sitios oficiales, direcciones de contrato y dominios de firma mediante exploradores de blockchain para evitar phishing o contratos falsos.
Fondos y seguridad de la cuenta: Mintear un SBT suele requerir pagar pequeñas comisiones de gas. Ten cuidado con páginas maliciosas que soliciten autorizaciones completas de activos; revisa los permisos de tu wallet y revoca los innecesarios. Si pierdes la clave privada, pierdes el control sobre la dirección; aunque los atacantes no puedan transferir tus SBT, podrían explotar los permisos asociados a esos tokens.
Cumplimiento y discriminación: Las credenciales on-chain pueden emplearse para trato diferenciado en aplicaciones. Mantente informado sobre la normativa local y las políticas de las plataformas para evitar divulgaciones o usos indebidos de tus datos.
En cuanto a estándares, EIP-5192 define una interfaz mínima para el “estado bloqueado” y EIP-4671 explora cómo representar credenciales no transferibles. La estandarización facilita que wallets y aplicaciones reconozcan y muestren los SBT correctamente.
En el ecosistema, desde 2022 la investigación ha impulsado nuevos usos de identidad: credenciales educativas, membresías, registros de asistencia y derechos de gobernanza. En 2025, cada vez más proyectos en Ethereum mainnet y sidechains implementan interfaces generalizadas para “cualificaciones no transferibles”, integrando Verifiable Credentials off-chain y zero-knowledge proofs para mayor privacidad.
En la capa de aplicación, DAOs y comunidades usan los SBT como señales para prevenir ataques Sybil (varias cuentas por persona), normalmente junto a otros indicadores (registros de contribución, verificación off-chain, etc.) y no como único criterio para la toma de decisiones.
Los Soulbound Tokens llevan “cualificaciones e identidades no comerciables” a la blockchain, con una vinculación segura garantizada por la lógica de contratos no transferibles. Son ideales para diplomas, membresías, credenciales de cumplimiento y derechos de gobernanza, y suelen emplearse junto a DIDs y Verifiable Credentials para lograr verificabilidad y privacidad. Los emisores deben seguir los estándares e implementar mecanismos de revocación o actualización; los titulares deben proteger tanto su privacidad como la seguridad de sus cuentas. A nivel de ecosistema, los estándares se están unificando y las aplicaciones prefieren estrategias multisigno en vez de basarse solo en SBT para la toma de decisiones.
Los Soulbound Tokens son óptimos para escenarios donde se requiere verificación de identidad y reputación. Las instituciones educativas pueden emitir certificados de grado; las empresas registrar acreditaciones de empleados; las plataformas de lending rastrear historiales crediticios de usuarios. Frente a soluciones centralizadas tradicionales, los SBT ofrecen credenciales on-chain transparentes, verificables y resistentes a manipulaciones.
Este es un riesgo clave de los SBT. Al estar cada token vinculado de forma permanente a una dirección de wallet concreta, perder la clave privada hace que esas credenciales sean inaccesibles e intransferibles. Algunos proyectos ofrecen mecanismos de recuperación como la recuperación social o la intervención de administradores, pero no todos, así que debes informarte bien antes de almacenar credenciales importantes como SBT.
Depende de la implementación. Algunos SBT solo almacenan datos de la credencial (como el contenido del certificado) sin exponer todo el historial de transacciones de tu wallet. Sin embargo, las direcciones de wallet son públicas, así que cualquiera puede consultar toda la actividad asociada a esa dirección en la blockchain. Si te preocupa la privacidad, elige proyectos con funciones de protección de privacidad o wallets especializados.
Los SBT no pueden transferirse ni intercambiarse, por lo que exchanges centralizados como Gate no permiten comprarlos ni venderlos. Sin embargo, muchos proyectos DeFi y socios del ecosistema respaldados por Gate emiten SBT como insignias de logro o prueba de cualificación. Puedes obtener estos tokens participando en actividades de proyectos, pero solo pueden verse y usarse en tu wallet vinculada.
Esto depende del emisor. La mayoría de los SBT están bajo control de los emisores (universidades, plataformas, etc.), así que los usuarios no pueden eliminarlos unilateralmente. Muchos proyectos, sin embargo, ofrecen un mecanismo de “revocación”, que permite rechazar la emisión o solicitar la eliminación al emisor. Para errores o disputas sobre el contenido del token, contacta directamente con el emisor; la eliminación definitiva suele requerir su intervención.


